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HOY, FESTIVIDAD DE SAN PEDRO (¿OS SUENA?) VOLVEMOS A LA CARGA. HAN PASADO 6 MESES LARGOS Y NOS HAN TENIDO QUE "PINCHAR" PARA METER UN ARTÍCULO MÁS. NO ES QUE NO QUERAMOS... ES QUE LA VIDA NOS ENVUELVE Y NO NOS DA TREGUA.

PERO ESTAMOS AQUÍ Y AQUÍ SEGUIREMOS.. Y DE VEZ EN CUANDO APARECEREMOS EN VUESTRA VIDA CON UNA HISTORIA DEL PASADO, DEL PRESENTE O UNA PROPUESTA PARA EL FUTURO. CASI TODO ES LO MISMO... AUNQUE NO LO PAREZCA.

TODO LO QUE APARECE EN ESTE BLOG HA SIDO VIDA Y HA TENIDO SU TRANSCENDENCIA... AUNQUE TAMPOCO LO PAREZCA.
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sábado, 10 de septiembre de 2011

Valdelateja - 1987

DE VALDELATEJA A PESQUERA... ÚLTIMO CAPÍTULO DE LA SERIE “LOST” (PERDIDOS)

[NOTA DE LA REDACCIÓN: Tal y como prometimos, para ver una versión diferente de esta aventura, pincha en el enlace que hay al final de esta entrada.]
 

Allá por septiembre de 1987 el grupo Post-Guay organizó una de sus convivencias en el Balneario de Valdelateja. Sí, sí… ese balneario que actualmente está rehabilitado y tiene “spa”, solarium, piscina, etc. Pero que en aquel entonces estaba semi-abandonado y que nos fue cedido porque pertenecía a los Paules.

Se apuntaron bastantes chavales y algunos monitores como Javi Cubillo… Bueno, más bien monitoras: Casilda, Cristina Lozano, Yolanda, todas ellas muy experimentadas sobre todo en marchas y caminatas.

El lugar es precioso, está a orillas del río Rudrón y muy cerca del cañón del Ebro. Me acuerdo que había piscina “climatizada” (aguas termales) y que nos bañamos, creo que Dios nos protegía pues el agua en vez de azul era verde y no pasaba nada.
Covanera - Pozo Azul
Como siempre organizamos varias marchas. Una fue al pozo azul de Covanera y otra, más larga, a Pesquera de Ebro por el cañón. Me centraré en relatar la aventura de ésta última pues no sé a vosotros pero a mí no se me olvidará jamás.




Aquel día nos levantamos prontito, desayunamos y preparamos los bocatas, el agua y las mochilas para una marcha que partiendo del pueblo de Valdelateja acabaría en Pesquera. En total unos 17 Km, ida y vuelta, por unos parajes de gran belleza y que en principio no presentaban gran dificultad. Si alguien quiere más información sobre la ruta os recomiendo este blog de la web: tierrasdeburgos.blogspot.com.

"A la derecha, siempre a la derecha... y obedecimos" ¡De ahí nos viene!...
Según indicaciones de los lugareños a los que preguntamos, la ruta no tenía pérdida. Había que seguir el río por la derecha, “¡siempre a la derecha!”, hasta una central hidroeléctrica abandonada y allí cruzarlo por el puente.



Así lo hicimos, pero ocurrió que al llegar a la central el puente no estaba en condiciones, sólo quedaban los pilares. Decidimos pues continuar por la misma orilla, la derecha, por supuesto. Poco a poco el camino dejó de estar marcado hasta convertirse en sendero y hasta desaparecer y ser comido por la maleza. Paramos a comer y beber algo pues el calor apretaba y Pesquera no aparecía. Continuamos caminando con dificultad pues la maleza se convertía en arbustos espinosos y cada vez más altos, que los chavales que iban en cabeza trataban de cortar para ir abriendo paso al resto. El tiempo pasaba, el calor era fuerte y la sed también, el cansancio se acumulaba y el avance era cada vez más lento. Llegamos a un punto en el que teníamos el Ebro a un lado, en frente una pared rocosa y vertical y atrás un montón de horas y un camino inexistente.

Angustiados, sedientos, indecisos, serios, muy muy cansados... En definitiva ¡¡PERDIDOS!!

Lo peor fue cuando las monitoras empezaron a discutir sobre qué hacer, cada una tenía una opinión diferente, se gritaban entre ellas. Estábamos perdidos sin estarlo, pues sabíamos que en el siguiente recodo del río estaba Pesquera pero ¿cómo llegar? La tensión aumentaba, los nervios estaban a flor de piel, algunos chavales lloraban, otros rezaban… Hubo quien se imaginó siendo rescatado por la guardia civil. Los ánimos y las fuerzas de la mayoría estaban por los suelos.

Varios chavales decidieron ir a buscar algún otro camino que nos sacara de aquel atolladero. Poco después vinieron diciendo que se podía subir la pared rocosa por una especie de grieta. Así lo hicimos y una vez arriba pudimos ver, entre abrazos y lágrimas de alegría, el camino que por la parte de arriba del cañón lleva a Pesquera pasando por Cortiguera. Poco después, divisando ya las casas de Pesquera, encontramos un manantial en la roca al que habían puesto una teja para poder beber. ¡Qué sed teníamos!  Chupamos de la teja uno a uno para poder mojarnos los labios con un poco de agua.

Pesquera - Son las 5 de la tarde...
¡¡¡ VIVEN !!!
Llegados al pueblo nos lanzamos al pilón, teníamos las piernas y los brazos llenos de arañazos. Algún lugareño nos preguntó de dónde veníamos y cuando le contamos la aventura, nos aseguró que la senda que habíamos seguido estaba cerrada hacía muchos años, pues las vacas y los carros ya no pasaban por ella.

Decidimos regresar por la carretera, íbamos caminando en fila india y estaba anocheciendo. Un apiadado panadero que circulaba por aquella carretera se ofreció para acercar a unos cuantos, los más deteriorados. El resto aguantamos como pudimos los kilómetros que nos separaban de Valdelateja. Puede parecer raro pero yo tuve alucinaciones. De repente me paraba y movía los brazos hacia los lados como quitando ramas. ¡No había ramas!, estábamos caminando por la orilla de la carretera. Creo que le pasó a más gente, era el efecto de las horas que estuvimos caminando bajo el sol abriéndonos paso entre la maleza.

Llegamos al balneario agotados pero, gracias a Dios, sanos y salvos todos.
¿Alguno de los que vivimos aquella aventura ha podido olvidarla? Yo no.

Yolanda

miércoles, 31 de agosto de 2011

Padres e Hijos

PRIMERAS REIVINDICACIONES... O LOS "INDIGNADOS DEL 3-A-87"

Hay acontecimientos que son para enmarcar y mantenerlos en un lugar preferente en la memoria de nuestra vida. El que vamos a relatar a continuación tenemos que considerarlo como un hito en los comienzos de la historia del Post-Guay. Intentaremos redactarlo de forma relajada, distendida, casi cómica. Pero, si os acordáis, el desarrollo de los hechos fue tenso, electrizante, desconcertante, inesperado.

Todo comenzó en las primeras semanas de marzo de 1987. El grupo Post-Guay llevaba funcionando algo más de un año y creímos que eso nos daba patente de corso para tratar temas serios y escabrosos. Para eso teníamos ya entre 14 y 15 años.

Ni cortos ni perezosos nos decantamos por profundizar en… las relaciones entre padres e  hijos.  ¿No está mal, eh? Y ya puestos a profundizar… pues ¡venga!... hasta el fondo… ¿Por qué no elaborar, además,  una tabla reivindicativa de los derechos de los hijos sobre los padres?... Y ¿por qué no cuatro tablas?

Y eso hicimos. Recogimos opiniones, las ordenamos, las pasamos a máquina… y salieron cuatro preciosas tablas que podéis leer aquí. ¿A que son perfectas? No son precisamente los cuatro evangelios pero dicen cosas parecidas (diálogolibertadprogresoborrón y cuenta nueva), pero desde otras perspectivas y con distintos matices. Por supuesto las consignas de la Revolución Francesa (libertad – igualdad – fraternidad), eran poco para nosotros.


Pero ¿qué hacer con ese material salido de nuestra sesuda reflexión? ¿Por qué reducirlo a la privacidad? ¡Pues démoslo a conocer! ¡Convoquemos a los padres!

 Y así se hizo. Aprovechando que había que hablar con ellos para exponerles nuestra próxima convivencia en Huerta de Arriba, el día 3 de abril de 1987 se lo soltamos de sopetón. Cual un Martín Lutero colectivo -470 años y medio después de que éste clavara sus 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas- nosotros lo hicimos en el alma de los asistentes. Desde entonces esa fecha la llevamos todos marcada en el cráneo.
No puedo acordarme qué fue lo primero, si la exposición de las cuatro tablas o los planes para la convivencia en Huerta. No puedo acordarme, pero lo deduzco ya que con su lectura se acabó el silencio y comenzó la madre de todas las batallas. Nosotros, los monitores, no dábamos abasto  para calmar, explicar, defender, reconocer, aceptar, mediar, etc.

Aquello era como si Nadal tuviera que pelotear a la vez contra dos docenas de contrincantes. ¿Habéis probado a jugar una partida de futbolín con, al menos, 25 bolas?  Pues la refriega no tenía nada que ver con eso porque allí disparaba con balas y no con bolas. Si eso hubiese sido una batalla de paintball, hubiéramos salido de allí tan coloreados que pareceríamos una simulación heavy de la cabalgata del orgullo gay. Aquí añado algunas balas de las que dolían:

 -          "Esto ha sido una encerrona."
 -         "Para esto no llevo yo a mis hijos a la Parroquia."
 -          "Vosotros estáis para entretener, pero de la educación de mi hij@ me encargo yo".
 -          "No contéis más con mi hij@."

Tenemos que reconocer que otros nos hablaron en tono más moderado: que no se podía absolutizar, que era una visión parcial, que les había pillado de sorpresa, que habría que hablarlo más... Esta forma de hablar para nosotros era una alivio pasajero en el fragor de la batalla.

Por si eso fuera poco, no tuvimos oportunidad para contrarrestar el ataque. En derecho, la  defensa siempre dispone de un tiempo para las alegaciones. Aquí no lo hubo. El salón estaba ocupado a partir de cierta hora y esa hora había llegado. Había que salir de allí. Se levantó la sesión y todos fueron desfilando. Casi todos los padres se fueron con sus hijos. Parecía más un desplante que un hasta luego.

Nosotros, atónitos, nos “refugiamos” en la sacristía. No entendíamos lo que había pasado: ¡No era para tanto! ¡Cuatro tablillas de nada!...
Pero... después del abatimiento empezamos a recibir una maravillosa brisa fresca. Pasados unos diez minutos algunos de los chavales, escapando de la compañía de sus padres, volvían a aparecer por la sacristía y en tono de cierta complicidad nos decían:

-    "¿Veis como teníamos razón en lo que decíamos?."
-     "Quien se pica, ajos come."
-     "La verdad escuece."
Su apoyo y acompañamiento aquella noche, nos sacó del vodka y de la depresión de por vida.
Tenemos que añadir, que los chavales siguieron asistiendo a las reuniones y con más conciencia y fidelidad que antes. Y, por supuesto, los padres encantados. De hecho, la relación con los padres se multiplicó, y hasta hoy, en algunos casos, el trato afable, amistoso, perdura.
Añadimos un documento escrito a mano en el que, de forma sucinta, se hace una revisión de aquella reunión. Es otra reliquia que merece la pena releer.
NOTA 1: No tengáis inconveniente en darles la dirección de este blog a vuestros padres. Os pedimos que lo hagáis. Creo que si en los 25 años que han pasado no les contasteis algunas cosas, ahora ellos tienen oportunidad de conocer un poco más vuestras andanzas pasadas. (Lo digo y, a la vez pienso: y se me montan otro pollo como el de entonces... –es broma- por que ¡¡¡qué noche la de aquel día!!!).

NOTA 2: ¿Qué opinión os merecen esas cuatro tablas después de veintitantos años y ocupando muchos de vosotros hoy el papel de padres ante vuestros hijos? ¿Cómo responderíais vosotros a una exposición parecida?

Javi... único superviviente de aquella refriega.