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HOY, FESTIVIDAD DE SAN PEDRO (¿OS SUENA?) VOLVEMOS A LA CARGA. HAN PASADO 6 MESES LARGOS Y NOS HAN TENIDO QUE "PINCHAR" PARA METER UN ARTÍCULO MÁS. NO ES QUE NO QUERAMOS... ES QUE LA VIDA NOS ENVUELVE Y NO NOS DA TREGUA.

PERO ESTAMOS AQUÍ Y AQUÍ SEGUIREMOS.. Y DE VEZ EN CUANDO APARECEREMOS EN VUESTRA VIDA CON UNA HISTORIA DEL PASADO, DEL PRESENTE O UNA PROPUESTA PARA EL FUTURO. CASI TODO ES LO MISMO... AUNQUE NO LO PAREZCA.

TODO LO QUE APARECE EN ESTE BLOG HA SIDO VIDA Y HA TENIDO SU TRANSCENDENCIA... AUNQUE TAMPOCO LO PAREZCA.
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lunes, 4 de junio de 2012

Auditoría a las cuentas del Post-Guay

Recuerdo que el 22 de octubre de 2011, un antiguo compañero del Post-Guay, contemplando la exposición que mostraba la historia del grupo, exclamó sorprendido:  “Pero… ¿con la recogida y venta del papel llegamos a obtener medio millón de las antiguas pesetas”? Yo pensé para mis adentros: “¡¡Lo que a mí me extraña, es que te extrañes!!.

Quizá erais demasiado jóvenes para comprender en plenitud lo que allí se estaba haciendo día a día y lo que se iba gestando entre unos monitores o catequistas y un grupo de chavales. Tal vez vuestro papel consistía en ser la tierra en la que la semilla buena cae y que, pronto o tarde, termina germinando.

Esta Carta-Documento se entregó a los parroquianos de San Martín de Porres
haciéndoles partícipes de nuestras actividades.
También yo cuando contemplo el documento que adjuntamos me sigo asombrando, pero por otras razones. Fijaros que no era tan importante el dinero que conseguimos, como el esfuerzo y compromiso que supuso obtenerlo y, sobre todo, los objetivos que perseguimos con ese dinero.

Sobre el esfuerzo ya hemos hablado en un gran artículo de Pablo V. y que se recoge en las primeras páginas de este blog. Comentemos por tanto los objetivos o el destino que se dio a esos fondos.
Fijaros en los gastos. ¿No os sorprende que no haya ni un solo gasto en fiestas, ocio,  contraprestación o compensación a catequistas, etc?.

Si nos ceñimos a esta “auditoría” podemos diferenciar cuatro líneas de gasto:

1)    Colaboración con Proyectos Solidarios: algunos con Manos Unidas y otros con asociaciones diversas dirigidos a África o Asia.

2)    Creación de infraestructura para el desarrollo de actividades propias de la Parroquia o del Grupo.

3)    Aportaciones encaminadas al cultivo de las relaciones humanas (Adela, Hilda…)

4)    Gastos en cultura y formación.

En estos ámbitos se nos fue medio millón de pesetas. De alguna manera, todos ellos están relacionados con la promoción de las personas en sus diferentes ámbitos: el físico, el relacional y el formativo, tanto en su vertiente cultural como en su vertiente espiritual.
Venta de calcetines de Pradoluengo en la entrada de la Parroquia de San Martín de Porres

Debemos decir que la mayoría de estas aportaciones económicas fueron siempre acompañadas de la aportación, más difícil y comprometida, de recursos humanos. Pongamos un ejemplo. Para entregar un dinero a una campaña de Manos Unidas no echábamos la mano al bolsillo y lo entregábamos a la organización. No. Lo que hacíamos era discurrir cómo ese dinero podía multiplicarse. Por ello lo gastábamos en calcetines de Pradoluengo, o en artesanía Marroquí o Checa. Contactábamos para ello con personas que iban a viajar a esos lugares y les encargábamos la compra de los objetos y su acarreo. Y ya estábamos añadiendo más personas al proyecto. Más tarde organizábamos su exposición, publicidad y venta, en  donde implicábamos a toda la parroquia. Todo un proceso de “mercado” y de marketing (del bueno) llevado a cabo por unos chavales y jóvenes inexpertos pero con unos resultados muy aceptables.



 
























Este tipo de análisis lo podríamos hacer con cada uno de los gastos que aparecen en el documento. Pero esta tarea la dejamos para casa. Eso sí, si alguno de nuestros hijos lee esto (que alguno lo hace), siempre le podremos explicar.

Sólo un par de apuntes que creo que son muy interesantes.

Para los que a estas alturas de la vida son expertos en economía (bien por carrera profesional o bien por el desarrollo de la propia vida) este documento les sonará a “auditoría interna”, cuando siempre es conveniente que las auditorías provengan de fuera. Tengo que decir que ni falta que nos hizo. Creo que éramos suficientemente responsables y exigentes con nosotros mismos como para rendir cuentas de lo que hacíamos. Es muy interesante reconocer que estas cosas surgían de la propia exigencia del Grupo Post-Guay y su entorno, sin necesidad de terceros que lo solicitasen. Esos terceros estuvieron siempre muy al margen, en estas actividades y en el resto. Destacamos por ello una especie de autogestión o protagonismo de los propios miembros muy poco común en aquellos tiempos… y menos en estos. ¿No creéis que estas afirmaciones merecen algunas reflexiones aparte?

¿Y no pensáis que el facsímil que hemos presentado entraña un planteamiento económico que da mucho juego para el análisis histórico pasado, presente y futuro? ¿Nos atreveríamos a comparar los planteamientos económicos que encierra nuestra “auditoría” con los planteamientos que han movido la economía española de los últimos años?  ¡Juguemos un rato!

ü Grupo de Jóvenes de una Parroquia frente a economistas, banqueros, técnicos, expertos.

ü Reciclaje de papel frente a bonos basura, especulaciones, productos financieros, crecimiento a toda costa.

ü Esfuerzo común frente a economía financiera y especulativa

ü Frutos económicos frente a incremento de beneficios, máximo lucro.

ü Auditoría pública y transparente frente a ocultación de operaciones, dinero negro, paraísos fiscales, etc. etc.

ü Inversiones solidarias dirigidas a financiar proyectos básicos para las personas frente a operaciones oscuras relacionadas con mercancías criminales en muchos casos.

ü Fondos perdidos con objetivos promocionales frente a préstamos personales e hipotecarios leoninos.

ü Ayudas económicas para la participación en encuentros cercanos y lejanos, frente a dietas y comisiones por presencia y desplazamientos.

ü Creación de infraestructura para el desarrollo de espacios y grupos, frente al alquiler exagerado de tecnología y contratos suculentos para su mantenimiento.

ü Formación humana personal y colectiva de todos frente a currículos basados en masters, doctorados y cursos especializados, al alcance de ciertas élites.

ü Socialización de frutos económicos, frente a “Dionis”, paraísos fiscales y bancos suizos y socialización de pérdidas.

ü Aceptación de responsabilidades hasta el extremo de la devolución de lo mal gestionado, frente a “intervenciones” estatales y liberación de responsabilidades en la gestión.

ü Consulta popular sobre nuevas propuestas económicas, frente al coto cerrado y exclusivo de los poderes para el establecimiento de medidas correctoras al margen y en contra de la voz del pueblo.

Queridos amigos… seguid jugando, e invitad a otros a que jueguen con este “trozo de papel”. Descubriréis que es un Monopoly muy diferente.

Adela e Hilda en el Post-Guay, junto con amigos cercanos al Grupo y Parroquia
Gracias a todos los que ayudasteis a convertir aquel medio millón de pesetas en una propuesta económica para el futuro. Y gracias a los que, de una manera u otra, estáis convirtiendo otras propuestas en realidades que poco a poco van creciendo. Os prometo que estas realidades, pronto o tarde, irán apareciendo en este blog. Todas ellas merecen la pena.

Javi

martes, 6 de septiembre de 2011

La Recogida de Papel


EL PAPEL-MONEDA… O LOS “DINEROS” DEL POST-GUAY

Vamos a contaros cómo un grupo de animosos mozalbetes y sus abnegados monitores protagonizaron un ejemplo de iniciativa, organización y compromiso. Sin saberlo, abrieron la puerta y señalaron el camino para una concienciación medioambiental y un conjunto de acciones, entonces inexistentes y hoy tan cotidianas como las relacionadas con el reciclaje. En definitiva, un buen ejemplo de anticipación. Hasta bastantes años después el ayuntamiento no comenzaría a instalar contenedores en la ciudad.

¿Cómo podían los animosos y los abnegados chavales obtener algo de dinero para sus gastos y además para ayudar modestamente a aquéllos para los que incluso ese pequeño empujoncito era un gran alivio? ¿Y cómo conseguirlo haciendo algo, no pidiéndolo sin más, buscando la forma de autofinanciarse?


Veamos.

Retrocedamos a los años 80, discos en vinilo, teléfonos fijos con marcación a rosca, el Superpop, los trabajos del Colegio y el Instituto escritos a mano o pasados a máquina, los partidos de la Interparroquial con Begui y Póter, TVE 1, TVE 2 … y punto.
  
Dicho de otra forma, el eMule, el mp4, los móviles con pantalla táctil, el Cosmopolitan, los pc´s con impresoras láser e Internet  (y el célebre “Rincón del Vago”), CR7, Casillas (ya quisieran parecerse a Begui y a Poter), la TDT… y los contenedores de reciclaje… simply not existing.


¿Ya estamos ubicados?

Bueno, pues en este contexto nos preguntamos en aquel momento algo tan sencillo como lo siguiente: ¿Qué sucede con el papel cuando lo tiramos? Que se destruye. Y sin embargo hay chatarreros que lo compran. Y lo compran para a su vez revenderlo a plantas de reciclado.


Es decir: si creamos una pequeña estructura con la que conseguimos vender mucho papel, obtenemos dinero y de paso, salvamos arbolitos, y arbolitos (de esos que nos gusta tanto ver cuando vamos a Cornejo, o a la Ruta del Cares, o a Orbaneja del Castillo), todo en el mismo lote. Eso sí, necesitamos mucho papel porque a 2 pesetas el kilo, hacemos poco negocio.

Formábamos parte de la Parroquia de San Martín de Porres de Burgos con cientos y cientos de feligreses. Ergo, si lográbamos que todos ellos, o al menos una parte, acercasen bolsas de papel a la parroquia en un espacio establecido al efecto podíamos conseguir amontonar cantidades importantes de papel.

Para ello solicitamos el preceptivo permiso a la parroquia. Tras conseguirlo, comprometiéndonos a acudir regularmente a retirarlo de los contenedores que instalaríamos en la parte de atrás de la parroquia para que los amables cooperantes lo depositasen, a guardarlo en el cuarto de calderas hasta que hubiésemos recopilado una cantidad suficientemente grande y a entregarlo a un camión que viniese a recogerlo para su transporte, pesado y pago, ya teníamos todo para que el pequeño proyecto funcionase. Bueno, casi todo, sólo faltábamos nosotros.

Hasta aquí habíamos demostrado inquietud e iniciativa, pero debíamos añadir nuestra capacidad de organizarnos, de asumir una pequeña obligación, de comprometernos a acercarnos cada viernes a las 20.00, antes de la reunión semanal, a retirarlo y de entregarlo al camión que viniese a recogerlo (para esto era necesario que acudiésemos unos cuantos hasta formar una cadena humana y finalizar el trabajo con mayor rapidez, y de paso hablar…). Debíamos hacer que el proyecto fuese una realidad, algo vivo… Y lo hicimos.

Cumplimos nuestra parte, gracias a la colaboración de todos.

Y conseguimos que funcionara, obtuvimos nuestro dinero, escrupulosamente contabilizado y con las cuentas disponibles  para todo aquél que desease comprobarlas (pobres pero honrados). Pero de esto, ya os hablarán otros con mayor detalle. Y no nos olvidamos nunca de aquéllos que lo necesitaban más que nosotros, evidentemente costeábamos los materiales que empleábamos en nuestras actividades, pero nunca perdimos de vista el apoyo solidario como uno de los fundamentos inspiradores del proyecto.
  
Pablo Vara