HACIENDO PARROQUIA... HACIENDO AMIGOS – I -
Os voy a ilustrar esta forma de actuar a través de dos breves relatos que tuvieron lugar hace mucho, mucho tiempo.
"Jamón, jamón"
“Una noche, más bien fresca que cálida, acompañábamos al numeroso grupo de personas que con buen humor y ruidosa alegría, se congregaba entorno a un palo “pingáo” en el solar anejo a la parroquia de San Martín de Porres. Era “el mayo”. El grupo Scout Cucaña celebraba su fiesta. Y en la noche del 30 de abril, como cada año, a eso de la media noche, pingaban el mayo. Éste era un árbol al que previamente limpio de ramas y pulido, le colocaban una bandera en la punta y un jamón en lo más alto. Y así, se hincaba en el suelo quedando perfectamente vertical. Por si eso fuera poco, bien untado de grasa el mástil relucía bajo la luz de la brillante luna que iluminaba los rostros de los parroquianos que acudían allí en masa como en ocasiones anteriores.
| ¿Es este el cura alegre y dicharachero del que se habla? |
Joviales, los asistentes disfrutaban de un estupendo chocolate calentito que los organizadores habían dispuesto para todos. A medida que se acababa el chocolate de los vasos, un cura alegre y fino en cuya dicharachera calva se reflejaba la luna, repartía un orujo de hierbas que ayudaba a afianzar la amistad y a sobrellevar el fresco que ganaba en fuerza al haberse atenuado el calor de la gran hoguera que acompañaba el encuentro.
Mientras la mayoría charlaba amistosamente algunos miraban el mayo tratando de ver cómo subir a lo alto y ganar así el premio alojado en las alturas: el jamón. Los del Post-Guay también miraban casi escudriñando la madera imaginado cómo superar la barrera de la “grasa consistente” que hacía imposible el ascenso.
- ¡Este año lo conseguiremos!, dijo uno del grupo.
- Estoy segura de ello, contestó otra.
- No se, yo no lo veo tan claro. Este año lo han untado de grasa consistente en lugar de manteca o jabón y no hay manera de subir.
- Lo primero es dejar que otros lo intenten antes para que lo vayan limpiado pero con cuidado de que no lo cojan. Vamos, tengo una idea.
| La estrategia del buzo azul y el yeso, desde aquel día, ha sido imitada prácticamente en medio mundo. Hubo un problema de patentes. |
Dirigiéndose al interior del local uno de ellos se vistió un buzo y llenó sus bolsillos de yeso, pensando que eso facilitaría el agarre al mayo. Nada, una vez tras otra resbalaba hasta el suelo, igual que lo hacían todos los que lo habían intentado antes.
Finalmente alguien del grupo sugirió una pícara idea. La circunstancia requería agudizar el ingenio ya que había pasado mucho tiempo desde el comienzo de la actividad y se corría el peligro de que la gente se fuera a su casa al considerar la proeza inalcanzable. Salieron todos los del Post Guay y colocándose tres en la base, seguidos de otros dos encima de ellos para que alguien ágil y de no mucho peso (Casilda) se encaramara más arriba, consiguieron finalmente el preciado jamón.
Los abucheos de algunos no amilanaron a quienes lucharon por conquistar el jamón, que con cuchillo en mano comenzaron a repartirle entre todos... porque de eso se trataba, de que todos participaran del premio y no solamente los que lo habían cogido.”
Arriba... abajo
Otro encuentro que se vivió con intensidad fue con los jóvenes de las Comunidades Neocatecumenales, a pesar de que teníamos puntos de vista muy distintos y muy poco en común. Quedar todos juntos, ir a dar una vuelta por ahí, juntarnos en una pequeña fiesta o guateque en alguna de nuestras casas (aprovechando la ausencia de padres), hicieron que creciera la amistad. Incluso hubo quien se echó novio y novia en este periodo.
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| Agosto de 1992 - Embalse de Ruesga en Cervera del Pisuerga Amistad, Agua y sol |
Recuerdo que organizamos juntos una acampada en el embalse de Ruesga de Cervera del Pisuerga, Palencia. El grupo numeroso que llegó primero al embalse decidió montar las tiendas en una zona de acampada libre. Pero cuando llegó más tarde Javi, junto con otros, tuvimos que levantarlas y trasladarnos a otra zona de acampada, hoy prohibida, en el pueblo de Vidrieros. Si el objetivo era la ascensión al Curavacas (2.520 m .), lo lógico era acampar cerca para poder comenzar la subida cuanto antes.
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| Pradera del Curavacas. Javi reza para que suban todos. No le hicieron ni caso |
A la mañana siguiente comenzamos la ascensión. Un día precioso por su claridad y peligroso por el calor. Cuando alcanzamos la pradería situada a unos 35 ó 40 minutos del comienzo de la ruta, los jóvenes de comunidades, extasiados ante la belleza del lugar, decidieron permanecer allí, sin dar un paso más. Y tuvimos que ascender nosotros solos, junto con algunos amigos que nos acompañaban. La ascensión no estuvo exenta de peripecias para algunos (desvanecimientos, agotamiento, vértigos...). Pero también de hercúleas demostraciones de resistencia y fuerza por parte de otros que aparecían y desaparecían entre las rocas como si fueran auténticos bucardos. Coronamos la cima, disfrutamos de las impresionantes vistas y regresamos en búsqueda de los que prefirieron contemplar el paisaje desde abajo. Todos tan amigos.
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| Brindis en la cima del Curavacas. Algunos Post-Guays y amigos. |
Teníamos voluntad de hacer Comunidad Parroquial y pusimos empeño en ello, era algo que Dios nos pedía. No recuerdo en qué momento o cuál fue la causa de que la relación se desdibujara, pero con lo que deseo quedarme es con la experiencia de que si hay voluntad de acercamiento y Dios está por medio, el acercamiento se produce y la amistad finalmente llega.
Francisco (Poter para los viejos amigos)


