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HOY, FESTIVIDAD DE SAN PEDRO (¿OS SUENA?) VOLVEMOS A LA CARGA. HAN PASADO 6 MESES LARGOS Y NOS HAN TENIDO QUE "PINCHAR" PARA METER UN ARTÍCULO MÁS. NO ES QUE NO QUERAMOS... ES QUE LA VIDA NOS ENVUELVE Y NO NOS DA TREGUA.

PERO ESTAMOS AQUÍ Y AQUÍ SEGUIREMOS.. Y DE VEZ EN CUANDO APARECEREMOS EN VUESTRA VIDA CON UNA HISTORIA DEL PASADO, DEL PRESENTE O UNA PROPUESTA PARA EL FUTURO. CASI TODO ES LO MISMO... AUNQUE NO LO PAREZCA.

TODO LO QUE APARECE EN ESTE BLOG HA SIDO VIDA Y HA TENIDO SU TRANSCENDENCIA... AUNQUE TAMPOCO LO PAREZCA.
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martes, 11 de octubre de 2011

Palabras desde el corazón

EL POST-GUAY: "UN SEGURO" PARA NUESTROS HIJOS.  (Versión I)

Bueno, aunque es Pablo el que está más al día de todo lo que va pasando, pues a mí lo del ordenador me queda algo grande, si que quiero saludaros a todos antes del día H en el que nos veremos lo guapos que estamos todos después de 25 años “de ná” transcurridos.

Entonces éramos padres de Begui y Piluca, (Álvaro es de otra generación), y ahora seguimos siendo, cómo no, padres de los “idem”, pero abuelos de tres nietos que casi tienen la misma edad que sus padres por aquel entonces.

Fue allá por los años 86-87 cuando nuestros hijos decidieron continuar después de la catequesis de Confirmación e iban a nuestra parroquia, San Martín de Porres, (entonces sin retablo), y enseguida entablaron una amistad grande con el grupo al que cada uno pertenecía.
Begui, para los amigos, solicitando eufóricamente el impreso del
 seguro de vida que le ofrece Javi P.

Desde luego que fueron tiempos estupendos en los que los padres, por lo menos nosotros, sentíamos como que teníamos un “seguro” para nuestros hijos, ya que los grupos funcionaban muy bien, y no sólo estaban juntos en los ratos meramente de reunión, sino que se reunían para convivencias, fines de semana y hasta varios largos viajes como a Taizé, Polonia…

Pablo y yo, estábamos muy contentos e intentábamos poner nuestro granito de arena para que aquello siguiese funcionando, apoyando en todo lo posible a Javi G., Yolanda y Casilda.
Portada de la "Oración de cada Mañana"
iniciada después de la estancia
de la Comunidad de Pueblo de Dios
en la Parroquia de S.M. de Porres

Os hemos visto jugar al fútbol (a ellos y a ellas), (menudo entrenador tenían las chicas, para sí lo quisiera el Burgos en las circunstancias actuales, ¿verdad Jesús Ángel?), ir de excursión, acudir con vosotros a alguna convivencia y sufrir y sufrir mucho en el éxodo desde nuestra parroquia a la de la Inmaculada.

Para alguno esto será novedoso, pero Pablo fue a hablar con el recién nombrado Arzobispo, Don Santiago para explicar la situación, y entregarle una carta en el que exponíamos nuestro punto de vista.  La entrevista fue cordial, pero ahí quedó todo.

También hemos rezado juntos (aquello madrugones, primero con Brotes de Olivo, después solos), y eso es algo que deja una sensación de unidad que todavía después de 25 años dura y perdura, y hasta hemos compartido algún bocadillo y sopas de ajo que alguno recordará, cuando os quedabais en alguna vigilia.

Es estupendo veros cómo estáis formando familias maravillosas y aunque algunos, por trabajo, vivir fuera, o simplemente porque os habéis alejado todavía recordáis aquellos años. 
Septiembre 2011 - Elena y Pablo celebrando el cumpleaños de Begui junto con familias amigas

Buenos espero que nos os haya aburrido y de verdad, que tenemos muchas ganas de que llegue el 22 de Octubre para daros un abrazo a todos, principalmente aquellos que hace mucho  tiempo que no vemos.         

                                                         Elena y Pablo











EL POST-GUAY: ¿"UN SEGURO" PARA NUESTROS HIJOS.?  (Versión II)

       

Agradecemos sinceramente el apoyo incondicional que los padres nos dieron a los monitores del Post-Guay y también del D’Abuten. De muchos de ellos, como Pablo y Elena, además de un buen recuerdo conservamos su amistad.
Hace 25 años las cosas no eran como ahora, como bien se ha visto reflejado en distintos artículos de este blog. La seguridad brillaba por su ausencia solo hay que recordar que nos reuníamos en una sala anexa a la caldera de la calefacción, que al lado había un hueco lleno de kilos de papel y que las escaleras por las que había que bajar a “las calderas” eran de vertigo. 
1991 - Las Tres Jotas - Elena en un diálogo improvisado con Adela e Hilda y resto del Post-Guay
Por no hablar de las casas donde hacíamos las convivencias que solían ser cutres y estar en mal estado. Los monitores no teíamos títulos ni las cocineras carnet de manipuladores de alimentos. Llevábamos a los chavales de ruta y les perdíamos... y así podría continuar una tras otra. Para más inri en el 87 les convocamos a una reunión que luego resultó parecer una reunion-trampa en la que sus hijos adolescentes reivindicaban sus derechos a los padres y les hacían críticas de lo más atrevidas.

A pesar de todo esto los padres siempre estuvieron ahí permitiendo que sus hijos asistieran a las reuniones, autorizándoles para ir de convivencia, de ruta o de viaje a Taizé, a Pueblo de Dios, etc.

Diciembre 1991 - Comunidad de Basida
Encuentro de Comunidades acompañados de Elena y Pablo
Para los monitores y para los chavales aquellos años estuvieron llenos de actividades y de experiencias importantes, pero también con intensidad fueron vividos por los padres. Ellos también solían acudir a la misa de los niños, iban a las reuniones a las que eran convocados y hasta hacían el traslado de los chavales en su propio coche si era necesario. Fueron a las Pascuas Parroquiales que preparamos y durante muchas mañanas de frío invierno se pegaron el madrugón para participar en la oración de las 7.15. y en cierta medida ayudaron a que la misma se mantuviera viva. Algunos incluso fueron contagiados de la idea de Comunidad Parroquial y nos acompañaron a la Comunidad de Basida en Aranjuez para participar en un Encuentro de Comunidades.

Recuerdo especialmente una convivencia que tuvimos los D’Abuten en Temiño en el año 90. Invitamos a los padres el domingo a celebrar la eucaristía con nosotros y a comer. Acudieron casi todos, esto les daba a ellos la oportunidad de conocerse y a nosotros de explicar qué pretendíamos con el grupo, qué actividades nos proponíamos para el curso, etc. Al final nos ayudaban a recoger la casa y regresábamos a Burgos en sus coches.

Qué pena que no haya fotos para visualizar todo el apoyo y la confianza que los padres pusieron en estos humildes monitores. Solo nos queda deciros a todos los padres GRACIAS con mayúscula.
Yolanda
[Nota de la Redacción: ... pero lo que sí que tenemos a nuestro alcance es un reportaje sobre el alcance de la póliza de seguros de la que nos hablaban Pablo y Elena]

martes, 27 de septiembre de 2011

Haciendo Parroquia - I -

HACIENDO PARROQUIA... HACIENDO AMIGOS – I -

En el grupo Post-Guay descubrimos, entre otras cosas, que nosotros solos no éramos nada o casi nada, y lo que se nos pedía (Dios, nada menos) era hacer de la parroquia un lugar común y de amistad, de personas. En San Martín de Porres llevaban a cabo su actividad varios colectivos como el grupo scout Cucaña, los catequistas, la Cofradía, Comunidades Neocatecumenales, el Consejo Parroquial, etc... Y de una forma bastante natural, pero también con voluntad reflexionada, fuimos estrechando lazos y relaciones con algunos de ellos.

Os voy a ilustrar esta forma de actuar a través de dos breves relatos que tuvieron lugar hace mucho, mucho tiempo.

"Jamón, jamón"

“Una noche, más bien fresca que cálida, acompañábamos al numeroso grupo de personas que con buen humor y ruidosa alegría, se congregaba entorno a un palo “pingáo” en el solar anejo a la parroquia de San Martín de Porres. Era “el mayo”. El grupo Scout Cucaña celebraba su fiesta. Y en la noche del 30 de abril, como cada año, a eso de la media noche, pingaban el mayo. Éste era un árbol al que previamente limpio de ramas y pulido, le colocaban una bandera en la punta y un jamón en lo más alto. Y así, se hincaba en el suelo quedando perfectamente vertical. Por si eso fuera poco, bien untado de grasa el mástil relucía bajo la luz de la brillante luna que iluminaba los rostros de los parroquianos que acudían allí en masa como en ocasiones anteriores.

¿Es este el cura alegre
y dicharachero del que se habla?
Joviales, los asistentes disfrutaban de un estupendo chocolate calentito que los organizadores habían dispuesto para todos. A medida que se acababa el chocolate de los vasos, un cura alegre y fino en cuya dicharachera calva se reflejaba la luna, repartía un orujo de hierbas que ayudaba a afianzar la amistad y a sobrellevar el fresco que ganaba en fuerza al haberse atenuado el calor de la gran hoguera que acompañaba el encuentro.

Mientras la mayoría charlaba amistosamente algunos miraban el mayo tratando de ver cómo subir a lo alto y ganar así el premio alojado en las alturas: el jamón. Los del Post-Guay también miraban casi escudriñando la madera imaginado cómo superar la barrera de la “grasa consistente” que hacía imposible el ascenso. 

- ¡Este año lo conseguiremos!, dijo uno del grupo.

- Estoy segura de ello, contestó otra.

- No se, yo no lo veo tan claro. Este año lo han untado de grasa consistente en lugar de manteca o jabón y no hay manera de subir.

- Lo primero es dejar que otros lo intenten antes para que lo vayan limpiado pero con cuidado de que no lo cojan. Vamos, tengo una idea.

La estrategia del buzo azul y el yeso,
 desde aquel día, ha sido imitada prácticamente
en medio mundo. Hubo un problema de patentes.
Dirigiéndose al interior del local uno de ellos se vistió un buzo y llenó sus bolsillos de yeso, pensando que eso facilitaría el agarre al mayo. Nada, una vez tras otra resbalaba hasta el suelo, igual que lo hacían todos los que lo habían intentado antes.

Finalmente alguien del grupo sugirió una pícara idea. La circunstancia requería agudizar el ingenio ya que había pasado mucho tiempo desde el comienzo de la actividad y se corría el peligro de que la gente se fuera a su casa al considerar la proeza inalcanzable. Salieron todos los del Post Guay y colocándose tres en la base, seguidos de otros dos encima de ellos para que alguien ágil y de no mucho peso (Casilda) se encaramara más arriba, consiguieron finalmente el preciado jamón.

Los abucheos de algunos no amilanaron a quienes lucharon por conquistar el jamón, que con cuchillo en mano comenzaron a repartirle entre todos... porque de eso se trataba, de que todos participaran del premio y no solamente los que lo habían cogido.”



Arriba... abajo

Otro encuentro que se vivió con intensidad fue con los jóvenes de las Comunidades Neocatecumenales, a pesar de que teníamos puntos de vista muy distintos y muy poco en común. Quedar todos juntos, ir a dar una vuelta por ahí, juntarnos en una pequeña fiesta o guateque en alguna de nuestras casas (aprovechando la ausencia de padres), hicieron que creciera la amistad. Incluso hubo quien se echó novio y novia en este periodo.

Agosto de 1992 - Embalse de Ruesga en Cervera del Pisuerga
Amistad, Agua y sol
Recuerdo que organizamos juntos una acampada en el embalse de Ruesga de Cervera del Pisuerga, Palencia. El grupo numeroso que llegó primero al embalse decidió montar las tiendas en una zona de acampada libre. Pero cuando llegó más tarde Javi, junto con otros, tuvimos que levantarlas y trasladarnos a otra zona de acampada, hoy prohibida, en el pueblo de Vidrieros. Si el objetivo era la ascensión al Curavacas (2.520 m.), lo lógico era acampar cerca para poder comenzar la subida cuanto antes.

Pradera del Curavacas. Javi reza para que suban todos.
No le hicieron ni caso
A la mañana siguiente comenzamos la ascensión. Un día precioso por su claridad y peligroso por el calor. Cuando alcanzamos la pradería situada a unos 35 ó 40 minutos del comienzo de la ruta, los jóvenes de comunidades, extasiados ante la belleza del lugar, decidieron permanecer allí, sin dar un paso más. Y tuvimos que ascender nosotros solos, junto con algunos amigos que nos acompañaban. La ascensión no estuvo exenta de peripecias para algunos (desvanecimientos, agotamiento, vértigos...). Pero también de hercúleas demostraciones de resistencia y fuerza por parte de otros que aparecían y desaparecían entre las rocas como si fueran auténticos bucardos. Coronamos la cima, disfrutamos de las impresionantes vistas y regresamos en búsqueda de los que prefirieron contemplar el paisaje desde abajo. Todos tan amigos. 

Brindis en la cima del Curavacas.
Algunos Post-Guays y amigos.
Teníamos voluntad de hacer Comunidad Parroquial y pusimos empeño en ello, era algo que Dios nos pedía. No recuerdo en qué momento o cuál fue la causa de que la relación se desdibujara, pero con lo que deseo quedarme es con la experiencia de que si hay voluntad de acercamiento y Dios está por medio, el acercamiento se produce y la amistad  finalmente llega.


Francisco (Poter para los viejos amigos)




domingo, 25 de septiembre de 2011

Taizé... el asombro de un amor.

[NOTA DE LA REDACCIÓN: Que este trabajo sirva de introducción a trabajos posteriores sobre el mismo tema.  Os aconsejo buscar en el reproductor de música aquellas canciones que empiezen con "T-" (Taizé)]



“Que venga el asombro de un amor...
y que no se agoten las fuentes del júbilo”
                                                        Frère Roger.



Agosto 2006 - Campanario de Taizé
Yolanda, David, Irene, Ángel y el tío Miguel en la semana que asesinaron al Hermano Roger
Corría el año 1986 cuando pensando cómo terminar el verano, Javi, Yolanda, Ramiro y Casilda decidieron que la última semana de septiembre la pasarían en Taizé. El primero ya conocía el lugar y la dinámica, para el resto era una experiencia nueva a la vez que una manera de encarar el nuevo curso con las pilas espirituales recargadas.

Salimos un viernes a las 3 de la tarde con el Renault 4 prestado por el hermano de Javi, repleto de mochilas y latas en conserva; la ruta más corta venía a ser frontera de Irún, Lyon, Dijon, Macón, Taizé pero nosotros decidimos que, como teníamos tiempo, ganas y mucho humor nuestro paso fronterizo, sería el Valle del Roncal. De hecho, la primera noche la pasamos en un albergue de montaña situado de tal manera que teníamos la cabeza en Francia y los pies en España.

No voy a entretenerme mucho con lo que fue el viaje, ni tan siquiera con lo que fue la estancia de la semana. Taizé daría para escribir no un blog sino un libro. Lo que sí quiero compartir es la revolución que Taizé supuso en muchos de nuestros planes de formación, en planteamientos y en compromisos.
Septiembre 1986 - "El Ojak" - Posiblemente cantando La Bamba

Taizé es lugar de encuentro entre cristianos (protestantes, anglicanos, católicos…), entre jóvenes de todas las nacionalidades y orígenes ¿quién no recuerda el té intercontinental o las veladas en el “oyak” alrededor de una guitarra? Y precisamente a propiciar encuentros nos afanábamos en cuerpo y alma durante unos cuantos años la última semana de septiembre. Desde San Martín de Porres nosotros coordinábamos la salida de autobuses con destino a Taizé, pero no simplemente contratábamos un autobús ¡qué va!, conectábamos con gente de otras parroquias y grupos, teníamos reuniones y convivencias previas al viaje y nos coordinábamos con la acogida de Taizé. El Hermano Cristi nos recalcaba mucho que la gente tenía que tener claro a lo que iba allí y nosotros desde nuestra experiencia lo hacíamos lo mejor que sabíamos. A los viajes de septiembre se sumaba la organización y preparación de los encuentros europeos que se tienen en Navidad (Peregrinación de Confianza a través de la Tierra) con otro montón de reuniones preparatorias. Hace unos años decir Taizé en Burgos era decir San Martín de Porres.

Taizé es oración. Las campanas llaman a la oración tres veces al día y todos los jóvenes acuden a la iglesia y todo allí invita a la reflexión y el recogimiento: la luz tenue, la música, las velas, los iconos bizantinos… todos se sientan en el suelo y los cantos, las lecturas y las reflexiones se van desgranando en varios idiomas. De vuelta a Burgos nos comprometíamos a continuar rezando al estilo Taizé, cada sábado a las 7 de la tarde, primero en la Parroquia de San Martín de Porres, luego en el Colegio Virgen de la Rosa, posteriormente en uno de los locutorios de las Franciscanas Descalzas de la Plaza Santa Teresa, para acabar en una sala de las Concepcionistas de la Calle Miranda.


Jep, de Filipinas, en el Post-Guay

Taizé es acogida. Nada más llegar te topas con un gran cartel de “welcome” en todos los idiomas y pasas por la acogida donde te explican cómo funciona todo. En los encuentros europeos, si tienes suerte, puedes ser acogido en familia con lo que la experiencia se intensifica todavía más. Y es por esto que acogimos y nos dejamos acoger. Acogimos primero aprovechando la generosidad de otros. Jep vino desde Filipinas financiado por un grupo de Vitoria, amablemente lo acercaron a Burgos Judith y Rafa para que compartiera un fin de semana con nosotros. Conoció nuestra realidad y nosotros intentamos conocer la suya. De él puedo decir que en la vida he visto a nadie afinar guitarras más rápido.

María (3ª-arriba-izda) y Francis (3º-abajo-izda) en la Parroquia de S.M. de Porres
María, Hermana de la  Caridad y otro joven llamado Francis vinieron de la India con las aportaciones de un grupo de Asturias que también hicieron posible que nosotros compartiéramos con ellos unos días. La casa de Yoli fue un pequeño Taizé aquellos días. También nosotros nos comprometimos a financiar un viaje a un par de personas.



Ferbrero 1992 - Adela e Hilda parten de nuevo para Taizé después de 2 semanas en Burgos 
Así llegaron a nuestras casas Hilda y Adela en septiembre del 91. Alguno puede estar preguntándose qué es esto de las financiaciones. Voy a explicarlo brevemente. Taizé facilitaba la llegada y la estancia de jóvenes de otros continentes invitados por diferentes grupos y parroquias de Europa. El viaje lo costeaba la parroquia, los jóvenes estaban dos meses en Europa, un tiempo lo pasaban en Taizé y el resto iban conociendo de manera itinerante la realidad de distintas parroquias, grupos, asociaciones... en distintas ciudades, en el caso de Hilda y Adela el viaje fue cofinanciado por una parroquia de Albacete y de allí venían cuando las acogimos nosotros.

Letras del Hermano Cristi
de agradecimiento al Delegado de Pastoral Juvenil
Por Burgos pasaron los Hermanos Cristi y José Ramón en diferentes momentos y esas estancias fueron propiciadas por nosotros que abonamos el camino para que pudieran rezar con distintos jóvenes de distintas parroquias, charlar y acompañar la reflexión de grupos de la Diócesis de Burgos. Incluso facilitamos el encuentro de Cristi con el obispo en enero de 1993. No sabemos lo que se dijeron, el comentario del Hermano fue que había sido acogedor.

El referente de San Martín de Porres y Taizé era tan fuerte que desde la Delegación de Ecumenismo cada año nos pedían que participáramos en la preparación de la Semana  ecuménica e incluso en el programa de radio “El espejo de la Iglesia”. No quiero pecar de orgullosa pero cuando hablo de referente y San Martín de Porres me refiero a nosotros, al Post-Guay, que éramos los que nos encargábamos de todo. La parroquia tuvo una implicación institucional los primeros años. Luego todo lo relacionado con Taizé cayó bajo nuestra responsabilidad… y creo que cumplimos con creces.


Quizás sea ahora un buen momento para agradecer a los padres la confianza que depositaron en los monitores. Al principio todos eráis menores y no ponían obstáculo para que pudierais vivir la experiencia fiándose de que os cuidaríamos bien (ahora después de leer lo de Valdelateja quizás se arrepientan de tal exceso de confianza). Organizábamos y participábamos en los encuentros europeos. El primer encuentro al que os llevamos fue el de Roma y tendríais unos 16 años ¡qué inolvidable aventura! Luego fuimos a Paris, Wroclaw, Praga, Viena,…e incluso estuvimos en el encuentro intercontinental de Madras, en la India, pero esto, aunque forma parte de la misma historia, sería bonito que nos lo contaran los que participaron en ellos a través de comentarios o de una nueva entrada en el blog, si el comité organizador lo cree oportuno.

Casilda y Yoli


[NOTA DE LA REDACCIÓN:  Hemos presentado un artículo que pretende resumir lo que es Taizé y lo que supuso para nosotros. Desde aquí ya sabemos que no lo hemos logrado. Quizá por eso hemos tardado más de lo que teníamos pensado en editarlo. Nos hemos debatido entre dejarlo para más adelante y completarlo de alguna manera o publicarlo en espera de nuevos artículos sobre este tema (que ya los hay). La razón es clara: es impresionante la actividad desplegada desde el Post-Guay y sus "monitores" en relación con Taizé. Asímismo, es impresionante el material del que disponemos (fotográfico, epistolar, documental...). Taizé es una fuente y como fuente mana continuamente. Algo tendremos que hacer para compartir ese agua que tanto bien nos hizo a todos.]

miércoles, 21 de septiembre de 2011

07-1990 - DE PICOS... PARDOS

PICOS DE EUROPA... O EL "DESAFÍO EXTREMO"

[NOTA DE LA REDACCIÓN: para este artículo os aconsejamos que tengáis puesto el reproductor de música de la derecha en sus cortes nº 3, 4 y 5. Al final, y sólo al final, podéis visualizar una presentación de fotos. Asimismo, rellenad la sencilla encuesta de la derecha, con el fin de acertar con la letra más adecuada.]


Allá por el mes de julio de 1990, equipados con nuestras mejores galas, un grupo de aguerrid@s montañeros emprendimos la aventura de dar un paseíllo por la cordillera Cantábrica. Fueron siete días con sus 6 noches, ciertamente inolvidables.

La preparación llevó varias semanas: consulta de mapas, definición de etapas, elaboración de croquis y perfiles como los que ahora hace el MARCA para las etapas de montaña de la Vuelta. Había que fijar los horarios, buscar los enlaces de autobuses y trenes para la ida y la vuelta. También los menús para cada día, la intendencia y los medios para transportala. 

El conocimiento que Javi Martínez tenía de los PICOS DE EUROPA fue imprescindible para que la planificación fuera un auténtico éxito. 

Himno a los Picos... De Ida.
Con la perspectiva que da el paso de los años podemos decir que lo más satisfactorio de la organización fue el sentirnos protagonistas. ya que asumimos nosotros mismos la organización y planificación de todo. Sin ordenadores, ni internet, ni teléfonos móviles, ni subvenciones de la Concejalia de la Juventud... Teníamos 16, 17, 18 ó 19 años y fuimos capaces de organizarnos e ilusionarnos; sabiendo ser merecedores de la confianza que nuestros padres y animadores depositaron en nosotros.

Así, una vez hechas las compras y preparada toda la intendencia, cojimos nuestras mochilas, sacos, esterillas y tiendas a cuestas, y nos metimos en un tren que nos dejó en León. Una vez allí paseamos y comimos en un parque que años más tarde se haría famoso gracias a D. José Luis Rodríguez Zapatero, ya que cada vez que va a León mata la nostalgia paseando con su padre por allí (claro, que para evitarles molestias o disturbios propios de estos tiempos, lo cierran al público). Allí matamos el tiempo como sólo nosotros sabíamos hacerlo por aquel entonces.... ¡¡jugando a las películas!!!!
 
A primera hora de la tarde un autobús nos trasladó hasta Posada de Valdeón donde llegamos más contentos que unas pascuas dispuestos a colocar nuestras maravillosas tiendas de campaña revisadas y limpias antes de salir de Burgos... Lo siento se me escapó la ironía, repito el párrafo: “dispuestos a colocar nuestras maravillosas tiendas de campaña revisadas, todas menos una, antes de salir de Burgos”. La que estaba sin revisar no diremos de quién era porque 22 años después no merece la pena tirarle piedras a nadie. Lo que sí contaremos es que era una canadiense bastante amplia y la única que tenía avance, que no cerraba y que tenía algún que otro defectillo en piquetas, gomas y vientos... [ya está, juro que no vuelvo a hacer mención al estado de la tienda]. La plantamos y cenamos porque la cosa no daba para mucho más...

¡Ja! Después de la cena había que rezar (sí, rezábamos, así de raros éramos y seguimos siendo), pero antes de empezar la oración a alguien se le ocurrió que podíamos calentar un poco de agua para después podernos tomar una infusioncilla y combatir el relente de la noche con algo caliente metido en el cuerpo. ¿Dónde colocar el campingás y el cazo con el agua? Pues en el avance de la canadiense... a mitad del Padre Nuestro algo pasó, ¿un movimiento desequilibrante, una ráfaga de aire...? ¡¡Quien sabe!!! La cuestión es que el cazo del agua cayó en dirección interior de la tienda con lo que se mojaron 3 de los 4 sacos que estaban estiraditos esperando para acoger y abrigar a las moradoras de la tienda esa noche. Se mojaron los sacos y se mojó la tienda, claro. Resumiendo: primera noche 4 deportadas a otras tiendas, 3 de ellas sin saco. Si alguno tiene interés en saber más de esa noche que le pregunte a las interesadas que la pasaron de una forma un tanto peculiar. 

A la mañana siguiente desmonte de tiendas, desayuno sin accidentes, mochila a la espalda y camino de Caín. Cabe mencionar que alguien dejó caer una cantimplora de las de aluminio llena de agua en el dedo gordo del pie de Franky y éste pasó a ejercer de Kun-Fú. Ya no se pudo poner las botas y las llevó todo el tiempo colgadas de la mochila haciendo todas la rutas de montaña en sandalias como un campeón.
Los  aguerrid@s, arriba mencionados esperan ansiosos
a los que se incorporaron un día más tarde a esta travesía.

Caín nos esperaba con una maravillosa parcela dónde poner nuestras tiendas y las de aquellos otros que se incorporaron aquel día a la ruta fantástica. Alguien se dedicó a marcar con piedras el caminito de entrada a la parcela y también se empeñó en que teníamos que entrar por la puerta... Nos visitaron los Cuerpos Especiales del Ejército aterrizando en helicópteros con gran despliegue de medios y gran espanto nuestro. Piluca se afanaba en preguntarles “¿de qué colegio sois?”, mientras Fran tocaba la guitarra con mucha ilusión pero poco éxito. La economía sumergida nos visitó en forma de abuela de Caín y nos cobró el alquiler del terruco donde habíamos plantado la tienda a la vez que disfrutamos de la presencia en forma de mortadela del “Tío Ramón” a quien habían afeitado y cortado las uñas... Alguno casi se pone malo.
Fran, emulando al "Cainejo"
en su ascensión a Bulnes

Disfrutamos de un maravilloso atardecer en uno de los parajes más bonitos de todos los Picos de Europa.

Al día siguiente nos dispusimos a atravesar la garganta del Cares para volver a plantar la tienda pasado Poncebos, camino de Bulnes. Estaba previsto acampar en Puente Poncebos pero allí no había un metro cuadrado de terreno para montar las tiendas. Así que mochila a la espalda y a subir camino de Bulnes. ¡Qué pendiente! A la hora de picar para arriba, a la vera de la senda, junto al torrente que baja a Puente Poncebos montamos las tiendas y pasamos la noche. Estas son las ventajas del año 1990: sin Parque Natural, permitida la acampada libre,.... Allí en el torrente nos bañamos los más valientes como atestiguan las fotos que aún se conservan.
 
Ese mismo día, mientras se montaban las tiendas, algunos tuvieron que volver a Poncebos para recoger el avituallamiento que había llegado vía coche, como estaba previsto. Si no os lo dijimos entonces os lo digo ahora: ¡¡¡Gracias por el esfuerzo!!!
Marta y Fran prefieren mirar atrás
para no perder los ánimos
"Caminante se hace camino al andar"..., pues al día siguiente seguimos andando: camino de Bulnes.... Sin funicular, que todavía no se había construido, (no se crea nadie que nos íbamos a ahorrar esfuerzos) y allí llegamos algunos más muertos que vivos pero después de un pequeño descanso y traguillo de agua seguimos porque nuestro destino era el Collado Pandébano. El camino se hizo interminable. Un camino en zig-zag continuo, con empedrado primero, transformado en senda más tarde, y ascensión a través del pasto para terminar. Pero siempre con unos desniveles terribles. Nunca olvidaremos las expresiones desesperadas de Ana Belén resoplando a la cola de aquella hilera humana: “Esta es la última vez que subo una cuesta a pie. A partir de ahora, si no es con coche, no subo”.

¿Qué demonios había en las mochilas? Lo típico, algo de ropa, algo de comida, la parte de la tienda que te hubiera tocado llevar y... ¡sorpresa!, en algunas ¡¡un melón de dimensiones descomunales!! Una de estas tres piezas fue devorada aquella misma noche ante la seria amenaza de tirarla rodando por el Collado abajo.

Llegados al destino nos encontramos un grupo de jóvenes de Maristas de Madrid que hacían algo parecido a lo nuestro pero con Land-Rover de apoyo, lo que les ahorró cargar con la mochila, las tiendas y la comida... Con ellos celebramos una Eucaristía que a nosotros nos sació el hambre de pan (sólo pan) para una buena temporada. La cosa es que se consagró pan de hogaza y a nadie se nos ocurrió preguntarles cuántos maristas iban a comulgar. Dimos por hecho que de los 30 que había comulgarían la mayoría... Pues muy mal, no hay que dar por hecho nada, comulgaron unos 5 con lo que al resto nos tocó terminar la reserva eucarística porque no había manera de guardarla.

Cada mochuelo a su olivo que el día siguiente prometía ser duro: había que subir al Naranjo de Bulnes y no era cuestión de tener el cuerpo más roto de lo que ya lo teníamos.
Sin palabras... bueno... qué c. miraba Rodrigo

Amaneció con niebla, mucha niebla, apenas sí se veía de una tienda a otra. No íbamos a levantar el campamento porque Sonia, que tenía la espalda fatal y un pie medio muerto, se ofreció amablemente a quedarse sola todo el día cuidando de nuestras pertenencias. La realidad es que quería quedarse sola para disfrutar de la compañía de las vacas que invadieron nuestro campamento, y por qué no, hacer una capea privada. Después de varias recomendaciones y despedidas dejamos a nuestra amiga para encaminarnos al Naranjo. Poco a poco, trecho a trecho, paso a paso... fuimos dejando la niebla en el valle para divisar, a la altura de La Tenerosa, un alucinante paisaje de picos que rodeaban un colchón de nubes de algodón... ¡¡¡Una pasada!!!  A las 12 llegábamos a nuestro destino y un bicharraco tremendo atacó a Javi Peque, con lo que hubo que operarle de urgencia (ver presentación de fotos). Todos queríamos ser cirujanos, anestesistas y enfermeros. Transcurrido el tiempo hemos de reconocer que el bicho no fue tan nefasto para Javi como lo fuimos nosotros. Él, que es humilde, y nos quiere no dice nada y sólo sonríe.

Pasamos el día entre cabras y piedras, con un sol de solemnidad, comiendo queso con membrillo y pan de hogaza que se nos hacía una bola en la boca y no pasaba ni bebiendo el agua helada de los manantiales. Y después de disfrutar de las vistas, el Naranjo y los alpinistas que estaban en la pared, tomamos el camino de regreso con un acompañante de lujo, un tío que estaba al cuidado del refugio con su mula. Él bajaba para ir a comprar tabaco ¡¡lo que son los vicios!!! Yo creo que por no volver a subir hubiera dejado de fumar.

En el campamento estaba Sonia sana, salva y hasta el gorro de las vacas que según nos relató eran bastante anarquistas, intentó venderles un plan de pensiones pero no lo consiguió.

Esa noche descubrimos que el Hola es una revista científica, que alguno de nuestros compañeros había desentrañado el misterio del Lago Ness, que se puede llevar un melón atado del pelo (siempre que se tenga) y no recuerdo cuántas barbaridades más, pero seguro que muchas, ¡ah!... y que las alumnas de Reparadoras, estén donde estén, siempre terminan cantando el himno.

A la mañana siguiente había que recoger el campamento ¡qué raro! Y caminar hacia Arenas de Cabrales, allí nos despedimos de algunos que regresaban en coche a Burgos. El grueso del regimiento plantamos las tiendas en el atrio de la Iglesia, cortesía de la hermana del cura a la que le dimos pena, y nos desperdigamos por una ladera donde cenamos. Luego nos dedicamos a contemplar estrellas, decir tonterías, reírnos y... dormir. Algunos lo hicieron en  las tiendas pero las pasaron canutas porque se oían cosas raras (el cementerio estaba al otro lado de la tapia) al menos eso cuentan. Los de la ladera durmieron poco y mal. Estaba tan empinada que había que hacer mucho esfuerzo con las rodillas para no terminar en las zarzas de abajo.

"Uni-Look" - Versión Montaña y Versión Playa
El día amaneció nublado, una vez cumplido con el trámite del desayuno volvimos a levantar por última vez el campamento y nos metimos en un autobús camino de Santander. Evidentemente la mayoría del tiempo fuimos viajeros silenciosos.

Llegamos a la capital cántabra para invadir los lavabos de la estación, una semana lavándonos en riachuelos, charcas y a cantimplorazos nos habían asilvestrado un poco. En el de chicos no sé que ocurrió pero os puedo asegurar que el de chicas fue una fiesta.

Cumplido el trámite de la higiene personal y todos repeinados nos fuimos a comer un bocata a un bar donde se quedaron bastante alucinados con los personajes que poblaban la mesa del fondo, y de allí nos presentamos en la playa con mochila, chubasqueros y chirucas. Llovía a ratos y hacía frio pero algunos locos de atar se bañaron y todo. Construimos un parapeto con las mochilas y las esterillas y allí nos dedicamos a resguardarnos del aire y nos echamos la siesta... Hasta ahora no he querido nombrar a casi nadie por su nombre pero no puedo resistirme a contar la anécdota protagonizada por Luis Carlos: chubasquero azul, sombrero de paja, vaqueros negros, zapatillas, mochila a la espalda, mapa y brújula en mano se paseaba por la playa preguntando dónde estaba la playa de Santander. A algunos nos dolían las mandíbulas de reírnos al ver la estampa; ¡¡¡genial Luis Carlos!!!
 
Creo que a eso de las 20:00 cogimos otro autobús que nos trasladó a Burgos. En la estación esperaban algunos padres y quienes habían regresado la tarde anterior en coche esperando nuestro regreso.
Seguro que me he dejado muchas cosas en el tintero, incluso algunas de las que narro no ocurrieron en el lugar o de la manera que las narro. No pretendo acertar al cien por cien, es simplemente mi recuerdo. Pero agradeceré muchísimo que a éste relato se unan otras   vivencias y anécdotas de lo que ocurrió en Picos para que todos podamos enriquecernos y revivir aquella semana.

Voy a aprovechar la oportunidad para daros las gracias a todos los que estuvisteis en aquella y en otras muchas convivencias. Si vuelvo la vista atrás en el tiempo y me miro en la actualidad puedo decir que soy quien soy gracias a lo que compartí con todos vosotros y a las actitudes que, entre anécdota y anécdota, se fueron forjaron: responsabilidad, esfuerzo y sacrificio compartido, alegría, entusiasmo, confianza.

Casilda y Begui