TABLÓN DE ANUNCIOS

HOY, FESTIVIDAD DE SAN PEDRO (¿OS SUENA?) VOLVEMOS A LA CARGA. HAN PASADO 6 MESES LARGOS Y NOS HAN TENIDO QUE "PINCHAR" PARA METER UN ARTÍCULO MÁS. NO ES QUE NO QUERAMOS... ES QUE LA VIDA NOS ENVUELVE Y NO NOS DA TREGUA.

PERO ESTAMOS AQUÍ Y AQUÍ SEGUIREMOS.. Y DE VEZ EN CUANDO APARECEREMOS EN VUESTRA VIDA CON UNA HISTORIA DEL PASADO, DEL PRESENTE O UNA PROPUESTA PARA EL FUTURO. CASI TODO ES LO MISMO... AUNQUE NO LO PAREZCA.

TODO LO QUE APARECE EN ESTE BLOG HA SIDO VIDA Y HA TENIDO SU TRANSCENDENCIA... AUNQUE TAMPOCO LO PAREZCA.
Mostrando entradas con la etiqueta Susaeta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Susaeta. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de octubre de 2011

Los seminaristas en el Post-Guay

[El equipo redactor decide publicar este escrito de Javier Valdivieso, prácticamente a la vez que el artículo de Miguel, porque entre ellos hay un espacio para la intersección. Conviene leer ambos... y luego comentarlos. Gracias.]



Javi Valdivieso con algunos Post-Guay
Seguramente después de algún acto público
El otro día, después de leer la carta de mi hermana, le dí vueltas al asunto de escribir alguna cosilla, pero hoy, aunque ya sea tarde, me decido. Y es que el artículo de Miguel da pie a ello, y más cuando me descubro “dejándome guiar” por los laicos, como dice el pie de una foto totalmente desconocida para mí, que me ha traído a la memoria muchas vivencias.

Yo soy de los seminaristas que pasaron por el Post Guay.

Conferencia de Luis Ángel, "el padre del agua"
en el Centro Cívico de San Agustín, el 14-10-2011
Fueron muchos, los que hemos sido acogidos. Luis Angel, el actual “padre del agua”, estuvo en los inicios. Es algo que yo apenas conocí. Pero me da la impresión de que junto a Javi, Casilda y otros muchos que se ven en las fotos del blog echaron a andar este proyecto. Luego vendrían Vicente, Fernando, o Luis Carlos. Eran los seminaristas que venían de pastoral a la parroquia. Y allí estaban implicándose en el post guay. Siempre acogidos con buen humor, y a tiro para que Casilda o Miguel  chinchasen a “los del clero”.
Richi y algún seminarista más dándole a...la guitarra
en alguna de aquellas locas fiestas de Navidad

Otros éramos los de la parroquia. Richi o un servidor. Viviendo durante el curso en el Seminario sabíamos del grupo de jóvenes que había surgido en post confirmación. Yo mismo veía los apuntes de mi hermana acerca los temas de las reuniones y convivencias...




Mayo de 1992 - Luis Carlos Rilova y Javi Valdivieso
en un merendero de Sasamón
Nuestra primera relación con vosotros era desde lo oculto. Conocimos de cerca vuestro gran “papel” en la parroquia. Y es que muchos lunes, cuando estábamos en vacaciones, después de la Misa, nos mandaban los curas a llevar fardos de periódicos a las calderas, porque los cubos donde se recogían para reciclar estaban llenos, y daba muy mala impresión tanto papel tirado en la iglesia, y además iba a venir el camión del papel a recogerlo... Metido dentro de los cubos, “rebañando” los últimos recortes de periódicos y la ropa sucia que algunos dejaban, muchas veces me preguntaba “dónde demonios estarían esos chicos del post guay que no habían venido a vaciar los dichosos cubos...”.
Fernando Susaeta.. ejem, ejem
en Clunia con J. Carlos y Miguel

Pero con el tiempo, cuando ya nos hicimos mayores, y nos mandaban de “pastoral” a la parroquia, junto con la catequesis, descubrimos el otro “papel” que jugábais, y nos invitábais a insertarnos en el grupo. Allí en las primeras reuniones, con la gente sentada en la moqueta, bajo la mirada del Cristo de la guitarra, empezábamos a abrirnos a unas inquietudes, a compromisos, a preguntas, que luego nos llevábamos al Seminario, para tratar de buscar respuesta en nuestros estudios o en nuestras “técnicas de pastoral”. Y nos hemos sentido interpelados por vuestras propuestas y compromisos. Y hemos compartido cenas de Navidad para luego irnos a pegar carteles de las campañas por la Justicia Norte-Sur...

En vosotros hemos ido viendo la evolución de un grupo de jóvenes. La multiplicidad de acentos y  fuentes de espiritualidad (Taizé, Brotes, la inquietud social, la vida comunitaria, la música...) ha cuajado en opciones personales y originales. Las carencias y excesos  propios de un comienzo, después de muchas experiencias, de todo tipo y valoración, han dado lugar a una vivencia eclesial, creativa y serena. Bien podéis decir aquello de “confieso que he vivido”, y  todavía “lo que te rondaré, morena”. Ahora muchos de vosotros sois un referente seguro de colaboración y testimonio. Seguro que seguiréis siendo fuente de vocaciones al compromiso cristiano en todos los ámbitos y caminos. Gracias a vosotros, y a Dios, que a fin de cuentas es el que escribe en nuestros renglones.
29-06-1996 - 19:00 - Parroquia de San Martín de Porres
Javi Valdivielso en la Misa de Acción de Gracias - Cantamisa

Javi Valivieso

El Post-Guay desde la barrera

Siempre me sorprendió la gente que iba a misa en S. Martín de Porres. Yo, que hace veintitantos años aparecí por ella, venía de una parroquia del barrio madrileño de Vallecas en el que la asistencia a misa tenía una ratio, ya entonces, muy baja. Entonces pensaba que habiendo materia prima, se podrían hacer muchas y buenas cosas. A menudo recuerdo los numerosos grupos de catequesis que se diseminaban los domingos por toda la parroquia antes de la misa de niños.  Había grupos para todos los gustos y edades. Sin embargo faltaba algo. Y esa ausencia era un mal endémico en toda la diócesis. ¿Cómo conseguir que los chicos que han hecho la confirmación permanecieran de alguna manera en la dinámica de la parroquia? ¿Cómo lograr que la catequesis de preadolescentes no estuviera supeditada a la realización de un sacramento? Con esas edades los únicos que trabajaban de manera fiable y obtenían ciertos resultados eran los colegios religiosos. Ellos tenían sus grupos, pero siempre al margen de cualquier parroquia, y en no pocas ocasiones, haciendo incompatible la doble militancia en ambos ámbitos.
Recorte de uno de los muchos "informes" que se elaboraron en los primeros años del Post-guay.
Se recogen algunos objetivos y la evolución numércia

De los inicios del grupo Post-Guay ya han hablado otros. Lo que si diré es que medio en serio, o medio en bromas, sin metodología precisa, a base de insistencia y vida, salió un grupo de postconfirmación. Y lo más importante, perduró. Yo sé que en su nacimiento y desarrollo se gastaron muchas horas y mucha experiencia vital, mucha vida donada. Podría escribir nombres, pero no lo hago porque si no, no publican este artículo. Una cosa sí que quiero reseñar porque dio carácter al grupo.  Su nacimiento y desarrollo no fue iniciativa de un cura. Todo fue por obra y gracia de laicos. Quizá se deba, en parte, a la propia idiosincrasia de los curas de S. Martín que dejaban hacer, siempre y cuando no se interfiriera en sus preferencias apostólicas y hubieran recibido comunicación previa de las propuestas que se hacían.

Javier Valdivieso, a ciegas, dejándose guiar por laicos del Post-Guay
en un taller sobre la confianza
La cosa es que el grupo Post-Guay fue haciéndose presente en la parroquia. A medida que crecía iba cogiendo responsabilidades. Los preadolescentes se hicieron adolescentes y después jóvenes.  Eran protagonistas de su devenir y del devenir del grupo.

Vemos a Fernando Susaeta en Puebla de Dios (Huelva)
acompañando a monitores del Post-Guay y valencianas





A mí me gusta recordar que a los seminaristas que iban a S. Martín a coger experiencia pastoral era Javi el que siempre, de manera directa o indirecta, les metía en las actividades del grupo (¿qué hacían unos futuros servidores de la Iglesia sólo en catequesis de niños?) De tal manera que paradójicamente, un grupo que no nació de la iniciativa de un cura acogía a los seminaristas para que agrandaran su visión pastoral. Pongo algunos nombres (Vicente, Fernando, Luis Carlos, Javi Valdivieso, Richi...).  Todos ellos sacerdotes de la Diócesis dando el callo todavía hoy, bien aquí en Burgos o en tierra de misión.
 

Abril de 1992 - Villafranca Montes de Oca
Convivencia con los grupos dirigidos por los propios miembros del Post-Guay
 Llegó un momento en que los ya jóvenes del Post-Guay, con responsabilidades en la parroquia y con experiencia cristiana, junto con sus “monitores” y apoyados por éstos, se plantearon contestar a la pregunta ¿Cómo hacer que la experiencia cristiana vaya más allá de la confirmación?  Una cosa sabían: la evangelización de los jóvenes tenía que ser obra de los jóvenes mismos. Desde esa perspectiva dedicaron muchas horas a organizar una pastoral de adolescentes que no tuviera en su meta únicamente lo sacramental, es decir, el sacramento de la confirmación. Fueron muchos meses de profundizar en su experiencia y en su vida e intentar plasmarlo en un compromiso de evangelización.
Abril de 1992 - Vilviestre del Pinar
Convivencia con los grupos dirigidos por los propios miembros del Post-Guay
Algunos datos del primer año del proyeto
¿No encontráis motivos para estar orgullosos?
Este proyecto echó a rodar. Por primera vez se hacía una convocatoria de grupos de preadolescentes, sin que tuviera como fin la confirmación, y la respuesta fue muy positiva. Yo sé que en la diócesis se miraba de reojo esa iniciativa. No por recelo, sino por expectación.
Parte del análisis del primer año de Proyecto Juvenil

Por causas, en las que no voy a entrar, ese proyecto se cortó. Pero en el tiempo que esa experiencia estuvo presente se comprobó que era viable. De vez en cuando Javi y yo nos preguntamos qué hubiera sido de la parroquia si esto hubiera continuado. La vida da muchas vueltas pero estamos completamente seguros que se hubieran obtenido muchos frutos, aun teniendo que enfrentarse a otro tipo de problemas que de seguro surgirían.

Así que una experiencia pionera en la diócesis se terminó. Desde entonces poco éxito se ha tenido en la formación de grupos ajenos a los sacramentos.

El Post-Guay se tuvo que reinventar tanto en el grupo como en las personas. Pero eso es otra historia.  Lo que está claro es la experiencia acumulada es una experiencia de vida y una experiencia cristiana.

Miguel

martes, 11 de octubre de 2011

Palabras desde el corazón

EL POST-GUAY: "UN SEGURO" PARA NUESTROS HIJOS.  (Versión I)

Bueno, aunque es Pablo el que está más al día de todo lo que va pasando, pues a mí lo del ordenador me queda algo grande, si que quiero saludaros a todos antes del día H en el que nos veremos lo guapos que estamos todos después de 25 años “de ná” transcurridos.

Entonces éramos padres de Begui y Piluca, (Álvaro es de otra generación), y ahora seguimos siendo, cómo no, padres de los “idem”, pero abuelos de tres nietos que casi tienen la misma edad que sus padres por aquel entonces.

Fue allá por los años 86-87 cuando nuestros hijos decidieron continuar después de la catequesis de Confirmación e iban a nuestra parroquia, San Martín de Porres, (entonces sin retablo), y enseguida entablaron una amistad grande con el grupo al que cada uno pertenecía.
Begui, para los amigos, solicitando eufóricamente el impreso del
 seguro de vida que le ofrece Javi P.

Desde luego que fueron tiempos estupendos en los que los padres, por lo menos nosotros, sentíamos como que teníamos un “seguro” para nuestros hijos, ya que los grupos funcionaban muy bien, y no sólo estaban juntos en los ratos meramente de reunión, sino que se reunían para convivencias, fines de semana y hasta varios largos viajes como a Taizé, Polonia…

Pablo y yo, estábamos muy contentos e intentábamos poner nuestro granito de arena para que aquello siguiese funcionando, apoyando en todo lo posible a Javi G., Yolanda y Casilda.
Portada de la "Oración de cada Mañana"
iniciada después de la estancia
de la Comunidad de Pueblo de Dios
en la Parroquia de S.M. de Porres

Os hemos visto jugar al fútbol (a ellos y a ellas), (menudo entrenador tenían las chicas, para sí lo quisiera el Burgos en las circunstancias actuales, ¿verdad Jesús Ángel?), ir de excursión, acudir con vosotros a alguna convivencia y sufrir y sufrir mucho en el éxodo desde nuestra parroquia a la de la Inmaculada.

Para alguno esto será novedoso, pero Pablo fue a hablar con el recién nombrado Arzobispo, Don Santiago para explicar la situación, y entregarle una carta en el que exponíamos nuestro punto de vista.  La entrevista fue cordial, pero ahí quedó todo.

También hemos rezado juntos (aquello madrugones, primero con Brotes de Olivo, después solos), y eso es algo que deja una sensación de unidad que todavía después de 25 años dura y perdura, y hasta hemos compartido algún bocadillo y sopas de ajo que alguno recordará, cuando os quedabais en alguna vigilia.

Es estupendo veros cómo estáis formando familias maravillosas y aunque algunos, por trabajo, vivir fuera, o simplemente porque os habéis alejado todavía recordáis aquellos años. 
Septiembre 2011 - Elena y Pablo celebrando el cumpleaños de Begui junto con familias amigas

Buenos espero que nos os haya aburrido y de verdad, que tenemos muchas ganas de que llegue el 22 de Octubre para daros un abrazo a todos, principalmente aquellos que hace mucho  tiempo que no vemos.         

                                                         Elena y Pablo











EL POST-GUAY: ¿"UN SEGURO" PARA NUESTROS HIJOS.?  (Versión II)

       

Agradecemos sinceramente el apoyo incondicional que los padres nos dieron a los monitores del Post-Guay y también del D’Abuten. De muchos de ellos, como Pablo y Elena, además de un buen recuerdo conservamos su amistad.
Hace 25 años las cosas no eran como ahora, como bien se ha visto reflejado en distintos artículos de este blog. La seguridad brillaba por su ausencia solo hay que recordar que nos reuníamos en una sala anexa a la caldera de la calefacción, que al lado había un hueco lleno de kilos de papel y que las escaleras por las que había que bajar a “las calderas” eran de vertigo. 
1991 - Las Tres Jotas - Elena en un diálogo improvisado con Adela e Hilda y resto del Post-Guay
Por no hablar de las casas donde hacíamos las convivencias que solían ser cutres y estar en mal estado. Los monitores no teíamos títulos ni las cocineras carnet de manipuladores de alimentos. Llevábamos a los chavales de ruta y les perdíamos... y así podría continuar una tras otra. Para más inri en el 87 les convocamos a una reunión que luego resultó parecer una reunion-trampa en la que sus hijos adolescentes reivindicaban sus derechos a los padres y les hacían críticas de lo más atrevidas.

A pesar de todo esto los padres siempre estuvieron ahí permitiendo que sus hijos asistieran a las reuniones, autorizándoles para ir de convivencia, de ruta o de viaje a Taizé, a Pueblo de Dios, etc.

Diciembre 1991 - Comunidad de Basida
Encuentro de Comunidades acompañados de Elena y Pablo
Para los monitores y para los chavales aquellos años estuvieron llenos de actividades y de experiencias importantes, pero también con intensidad fueron vividos por los padres. Ellos también solían acudir a la misa de los niños, iban a las reuniones a las que eran convocados y hasta hacían el traslado de los chavales en su propio coche si era necesario. Fueron a las Pascuas Parroquiales que preparamos y durante muchas mañanas de frío invierno se pegaron el madrugón para participar en la oración de las 7.15. y en cierta medida ayudaron a que la misma se mantuviera viva. Algunos incluso fueron contagiados de la idea de Comunidad Parroquial y nos acompañaron a la Comunidad de Basida en Aranjuez para participar en un Encuentro de Comunidades.

Recuerdo especialmente una convivencia que tuvimos los D’Abuten en Temiño en el año 90. Invitamos a los padres el domingo a celebrar la eucaristía con nosotros y a comer. Acudieron casi todos, esto les daba a ellos la oportunidad de conocerse y a nosotros de explicar qué pretendíamos con el grupo, qué actividades nos proponíamos para el curso, etc. Al final nos ayudaban a recoger la casa y regresábamos a Burgos en sus coches.

Qué pena que no haya fotos para visualizar todo el apoyo y la confianza que los padres pusieron en estos humildes monitores. Solo nos queda deciros a todos los padres GRACIAS con mayúscula.
Yolanda
[Nota de la Redacción: ... pero lo que sí que tenemos a nuestro alcance es un reportaje sobre el alcance de la póliza de seguros de la que nos hablaban Pablo y Elena]