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HOY, FESTIVIDAD DE SAN PEDRO (¿OS SUENA?) VOLVEMOS A LA CARGA. HAN PASADO 6 MESES LARGOS Y NOS HAN TENIDO QUE "PINCHAR" PARA METER UN ARTÍCULO MÁS. NO ES QUE NO QUERAMOS... ES QUE LA VIDA NOS ENVUELVE Y NO NOS DA TREGUA.

PERO ESTAMOS AQUÍ Y AQUÍ SEGUIREMOS.. Y DE VEZ EN CUANDO APARECEREMOS EN VUESTRA VIDA CON UNA HISTORIA DEL PASADO, DEL PRESENTE O UNA PROPUESTA PARA EL FUTURO. CASI TODO ES LO MISMO... AUNQUE NO LO PAREZCA.

TODO LO QUE APARECE EN ESTE BLOG HA SIDO VIDA Y HA TENIDO SU TRANSCENDENCIA... AUNQUE TAMPOCO LO PAREZCA.
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sábado, 29 de octubre de 2011

"Volver" veinte años después

[Presentamos un artículo de Pablo. Él nos acompañó al 100% en todos y cada uno de los actos que tuvieron lugar en nuestro 25 Aniversario. Esperamos más colaboraciones. Para acompañar el artíuclo convendría pinchar en los dos cortes primeros que aparecen en reproductor de la derecha. Es fácil adivinar de qué se trata]

Volver con la frente marchita
las nieves del tiempo, platearon mi sien
sentir que es un soplo la vida,
que 20 años no es nada
que febril la mirada
errante en la sombras te busca y te nombra
Vivir con el alma aferrada a un dulce recuerdo
que no ha de volver.
 Carlos Gardel, “Volver”.


Julio de 1992 - Picos de urbión - Poco antes de que Pablo partiera para Madrid.




Veinticinco años habían pasado desde el nacimiento del Post-Guay, veinte desde que dejé Burgos con destino a Madrid, donde sigo viviendo. Veinte años desde que dejé de ser un miembro presencial, pasando a ser un miembro distante, veinte años desde que empecé a perder el contacto con todos vosotros, veinte años desde que, poco a poco, empecé a desaparecer.


Burgos-Madrid: 240 km. y 20 años
Sin embargo hay cosas que no se olvidan

Veinte años después me subía a un autobús en la Avenida de América en Madrid, no oculto que me sentía un tanto confuso e inquieto, al fin y al cabo Burgos había quedado atrás. No me planteaba que pudiese volver a veros, no sabía qué me iba a encontrar, la ciudad en la que pasé mi infancia y mi primera juventud era algo que en mi rutina actual, simplemente, no existía. Muchas caras que ya habían dejado de ser cotidianas, un lugar en el que desde hace años no quedaba nadie de mi familia, algunos porque nos dejaron, los demás porque fuimos arrastrados por la vida a otros destinos, y las sensaciones de incertidumbre y de cierto grado de culpabilidad que me empezaban a acuciar, lo confieso.

2011 - Museo de la Evolución Humana
Un buen icono para los cambios producidos en 25 años

20 años después volvía a cruzar la puerta de San Martín de Porres, un rato antes paseando por las calles tras salir del hotel, recordaba la cafetería que en una esquina había cedido su lugar a un banco, el aparcamiento desplazado por un gran y merecido museo, me encontraba con puentes nuevos, aceras más amplias, estatuas, zonas peatonales que expulsaban el tráfico y permitían pasear por lugares antaño vetados a los transeúntes, pasé frente a la que fue mi casa en la Avenida de la Paz (habían reformado el portal, me crucé con una vecina que o no me vio o no me reconoció), atravesé la Plaza Virgen del Manzano (así que ahora había un aparcamiento subterráneo…), la Avenida del Vena, habían pasado 20 años.

22-10-2011 - Pablo e Ignacio - Hall de San Martín
Y ya estaba allí, en la que fue mi parroquia, nuestra parroquia. Llegué pronto, acostumbrado a las distancias de Madrid había calculado mal, me habían sobrado 25 minutos.

20 años después entré.

20 años después os volví a oír ensayar, y me emocioné. (Y yo, que me conozco, pensé: “Vaya día te espera, nene,  haz el favor de controlarte, que acabas de llegar...”)

Saludos temerosos, otra vez allí, la gente apenas cambiada, la mayor novedad, los muchos niños que había, ¡Qué alegría! El edificio… ampliado, bajé al antiguo salón, vi a Sonia, tan sonriente y jovial como la recordaba, a mi muy querida Marta Ordóñez (cuánto peleamos con la física de COU, joder, nunca te lo podré agradecer suficientemente) a Nieves, a los padres de Begui, a tantos…

20 años después sentí calidez, con  la exposición rebrotaban recuerdos enterrados, fueron buenos años, no valorados por mí entonces, sepultados en el olvido y que resurgían con fuerza y con su justo valor (gracias a todos), 20 años después.
22-10-2011 - Fichajes recientes para la Eucaristía en San Martín

20 años después comprobé que 20 años no es nada, como cantaba, sabio, Gardel.

Y en la misa volvieron a sonar Busquemos Unidos, Cristo nace cada día, Dónde está la juventud, Volar…  y pude comprobar que, efectivamente, me conocía bien.

Y allí estaba Luis Ángel, tanto tiempo después, hoy Luiz Angelinho Pernambucano para mi sorpresa, (no pude evitar imaginar cómo bromearía con sus chicos en convivencias como hacía con nosotros, ¿Quizás “Não comer muito pão, que vai ficar tolo, eu comi muito quando criança”?) Javi Valdivielso, sale del Seminario para volver a él, Eloy, Santos…

Comer juntos, hablar, pasear con Maite y MariMar hasta la hora del concierto, casi llenas el auditorio, Javi… Grande, realmente Grande.

22-10-2011 - Cena entre viejos amigos
Y después todos a cenar, desde los mayores hasta los pequeños, hasta los más pequeños, dos de ellos y sus radiantes padres compartían mesa conmigo y con Luiz Angelinho (cómo me puse de pan, por cierto…) Pardo, Isabel, Póter y señora, amables y felices (Póter, bajo los tres palos o trayendo al mundo a su segundo retoño, siempre responde con plenas garantías en los momentos críticos.)

Y a bailar y a cantar todos, ellas y ellos, adultos y tiernos infantes, hasta los más tiernos (cotillead en Facebook)… y por supuesto, todos impecables (Inés al quite, colocándole bien el vestido a su pequeña, claro que sí, hay que estar divina y estupenda siemmmpreJ ).

Un pequeño fresco de un gran día, de un maravilloso día… 20 años después.

Y, por favor,  que vengan muchos más, días como el 22 de Octubre, y años juntos.
22-10-2011 - A media noche en el Hotel Ciudad de Burgos
La fiesta continúa

Y corrijo a Gardel, perdóneme maestro, y digo,

Vivir con el alma aferrada a un dulce recuerdo
que ha de volver.

Un abrazo a todos, amigos.

Pablo

jueves, 20 de octubre de 2011

Los seminaristas en el Post-Guay

[El equipo redactor decide publicar este escrito de Javier Valdivieso, prácticamente a la vez que el artículo de Miguel, porque entre ellos hay un espacio para la intersección. Conviene leer ambos... y luego comentarlos. Gracias.]



Javi Valdivieso con algunos Post-Guay
Seguramente después de algún acto público
El otro día, después de leer la carta de mi hermana, le dí vueltas al asunto de escribir alguna cosilla, pero hoy, aunque ya sea tarde, me decido. Y es que el artículo de Miguel da pie a ello, y más cuando me descubro “dejándome guiar” por los laicos, como dice el pie de una foto totalmente desconocida para mí, que me ha traído a la memoria muchas vivencias.

Yo soy de los seminaristas que pasaron por el Post Guay.

Conferencia de Luis Ángel, "el padre del agua"
en el Centro Cívico de San Agustín, el 14-10-2011
Fueron muchos, los que hemos sido acogidos. Luis Angel, el actual “padre del agua”, estuvo en los inicios. Es algo que yo apenas conocí. Pero me da la impresión de que junto a Javi, Casilda y otros muchos que se ven en las fotos del blog echaron a andar este proyecto. Luego vendrían Vicente, Fernando, o Luis Carlos. Eran los seminaristas que venían de pastoral a la parroquia. Y allí estaban implicándose en el post guay. Siempre acogidos con buen humor, y a tiro para que Casilda o Miguel  chinchasen a “los del clero”.
Richi y algún seminarista más dándole a...la guitarra
en alguna de aquellas locas fiestas de Navidad

Otros éramos los de la parroquia. Richi o un servidor. Viviendo durante el curso en el Seminario sabíamos del grupo de jóvenes que había surgido en post confirmación. Yo mismo veía los apuntes de mi hermana acerca los temas de las reuniones y convivencias...




Mayo de 1992 - Luis Carlos Rilova y Javi Valdivieso
en un merendero de Sasamón
Nuestra primera relación con vosotros era desde lo oculto. Conocimos de cerca vuestro gran “papel” en la parroquia. Y es que muchos lunes, cuando estábamos en vacaciones, después de la Misa, nos mandaban los curas a llevar fardos de periódicos a las calderas, porque los cubos donde se recogían para reciclar estaban llenos, y daba muy mala impresión tanto papel tirado en la iglesia, y además iba a venir el camión del papel a recogerlo... Metido dentro de los cubos, “rebañando” los últimos recortes de periódicos y la ropa sucia que algunos dejaban, muchas veces me preguntaba “dónde demonios estarían esos chicos del post guay que no habían venido a vaciar los dichosos cubos...”.
Fernando Susaeta.. ejem, ejem
en Clunia con J. Carlos y Miguel

Pero con el tiempo, cuando ya nos hicimos mayores, y nos mandaban de “pastoral” a la parroquia, junto con la catequesis, descubrimos el otro “papel” que jugábais, y nos invitábais a insertarnos en el grupo. Allí en las primeras reuniones, con la gente sentada en la moqueta, bajo la mirada del Cristo de la guitarra, empezábamos a abrirnos a unas inquietudes, a compromisos, a preguntas, que luego nos llevábamos al Seminario, para tratar de buscar respuesta en nuestros estudios o en nuestras “técnicas de pastoral”. Y nos hemos sentido interpelados por vuestras propuestas y compromisos. Y hemos compartido cenas de Navidad para luego irnos a pegar carteles de las campañas por la Justicia Norte-Sur...

En vosotros hemos ido viendo la evolución de un grupo de jóvenes. La multiplicidad de acentos y  fuentes de espiritualidad (Taizé, Brotes, la inquietud social, la vida comunitaria, la música...) ha cuajado en opciones personales y originales. Las carencias y excesos  propios de un comienzo, después de muchas experiencias, de todo tipo y valoración, han dado lugar a una vivencia eclesial, creativa y serena. Bien podéis decir aquello de “confieso que he vivido”, y  todavía “lo que te rondaré, morena”. Ahora muchos de vosotros sois un referente seguro de colaboración y testimonio. Seguro que seguiréis siendo fuente de vocaciones al compromiso cristiano en todos los ámbitos y caminos. Gracias a vosotros, y a Dios, que a fin de cuentas es el que escribe en nuestros renglones.
29-06-1996 - 19:00 - Parroquia de San Martín de Porres
Javi Valdivielso en la Misa de Acción de Gracias - Cantamisa

Javi Valivieso

martes, 11 de octubre de 2011

Palabras desde el corazón

EL POST-GUAY: "UN SEGURO" PARA NUESTROS HIJOS.  (Versión I)

Bueno, aunque es Pablo el que está más al día de todo lo que va pasando, pues a mí lo del ordenador me queda algo grande, si que quiero saludaros a todos antes del día H en el que nos veremos lo guapos que estamos todos después de 25 años “de ná” transcurridos.

Entonces éramos padres de Begui y Piluca, (Álvaro es de otra generación), y ahora seguimos siendo, cómo no, padres de los “idem”, pero abuelos de tres nietos que casi tienen la misma edad que sus padres por aquel entonces.

Fue allá por los años 86-87 cuando nuestros hijos decidieron continuar después de la catequesis de Confirmación e iban a nuestra parroquia, San Martín de Porres, (entonces sin retablo), y enseguida entablaron una amistad grande con el grupo al que cada uno pertenecía.
Begui, para los amigos, solicitando eufóricamente el impreso del
 seguro de vida que le ofrece Javi P.

Desde luego que fueron tiempos estupendos en los que los padres, por lo menos nosotros, sentíamos como que teníamos un “seguro” para nuestros hijos, ya que los grupos funcionaban muy bien, y no sólo estaban juntos en los ratos meramente de reunión, sino que se reunían para convivencias, fines de semana y hasta varios largos viajes como a Taizé, Polonia…

Pablo y yo, estábamos muy contentos e intentábamos poner nuestro granito de arena para que aquello siguiese funcionando, apoyando en todo lo posible a Javi G., Yolanda y Casilda.
Portada de la "Oración de cada Mañana"
iniciada después de la estancia
de la Comunidad de Pueblo de Dios
en la Parroquia de S.M. de Porres

Os hemos visto jugar al fútbol (a ellos y a ellas), (menudo entrenador tenían las chicas, para sí lo quisiera el Burgos en las circunstancias actuales, ¿verdad Jesús Ángel?), ir de excursión, acudir con vosotros a alguna convivencia y sufrir y sufrir mucho en el éxodo desde nuestra parroquia a la de la Inmaculada.

Para alguno esto será novedoso, pero Pablo fue a hablar con el recién nombrado Arzobispo, Don Santiago para explicar la situación, y entregarle una carta en el que exponíamos nuestro punto de vista.  La entrevista fue cordial, pero ahí quedó todo.

También hemos rezado juntos (aquello madrugones, primero con Brotes de Olivo, después solos), y eso es algo que deja una sensación de unidad que todavía después de 25 años dura y perdura, y hasta hemos compartido algún bocadillo y sopas de ajo que alguno recordará, cuando os quedabais en alguna vigilia.

Es estupendo veros cómo estáis formando familias maravillosas y aunque algunos, por trabajo, vivir fuera, o simplemente porque os habéis alejado todavía recordáis aquellos años. 
Septiembre 2011 - Elena y Pablo celebrando el cumpleaños de Begui junto con familias amigas

Buenos espero que nos os haya aburrido y de verdad, que tenemos muchas ganas de que llegue el 22 de Octubre para daros un abrazo a todos, principalmente aquellos que hace mucho  tiempo que no vemos.         

                                                         Elena y Pablo











EL POST-GUAY: ¿"UN SEGURO" PARA NUESTROS HIJOS.?  (Versión II)

       

Agradecemos sinceramente el apoyo incondicional que los padres nos dieron a los monitores del Post-Guay y también del D’Abuten. De muchos de ellos, como Pablo y Elena, además de un buen recuerdo conservamos su amistad.
Hace 25 años las cosas no eran como ahora, como bien se ha visto reflejado en distintos artículos de este blog. La seguridad brillaba por su ausencia solo hay que recordar que nos reuníamos en una sala anexa a la caldera de la calefacción, que al lado había un hueco lleno de kilos de papel y que las escaleras por las que había que bajar a “las calderas” eran de vertigo. 
1991 - Las Tres Jotas - Elena en un diálogo improvisado con Adela e Hilda y resto del Post-Guay
Por no hablar de las casas donde hacíamos las convivencias que solían ser cutres y estar en mal estado. Los monitores no teíamos títulos ni las cocineras carnet de manipuladores de alimentos. Llevábamos a los chavales de ruta y les perdíamos... y así podría continuar una tras otra. Para más inri en el 87 les convocamos a una reunión que luego resultó parecer una reunion-trampa en la que sus hijos adolescentes reivindicaban sus derechos a los padres y les hacían críticas de lo más atrevidas.

A pesar de todo esto los padres siempre estuvieron ahí permitiendo que sus hijos asistieran a las reuniones, autorizándoles para ir de convivencia, de ruta o de viaje a Taizé, a Pueblo de Dios, etc.

Diciembre 1991 - Comunidad de Basida
Encuentro de Comunidades acompañados de Elena y Pablo
Para los monitores y para los chavales aquellos años estuvieron llenos de actividades y de experiencias importantes, pero también con intensidad fueron vividos por los padres. Ellos también solían acudir a la misa de los niños, iban a las reuniones a las que eran convocados y hasta hacían el traslado de los chavales en su propio coche si era necesario. Fueron a las Pascuas Parroquiales que preparamos y durante muchas mañanas de frío invierno se pegaron el madrugón para participar en la oración de las 7.15. y en cierta medida ayudaron a que la misma se mantuviera viva. Algunos incluso fueron contagiados de la idea de Comunidad Parroquial y nos acompañaron a la Comunidad de Basida en Aranjuez para participar en un Encuentro de Comunidades.

Recuerdo especialmente una convivencia que tuvimos los D’Abuten en Temiño en el año 90. Invitamos a los padres el domingo a celebrar la eucaristía con nosotros y a comer. Acudieron casi todos, esto les daba a ellos la oportunidad de conocerse y a nosotros de explicar qué pretendíamos con el grupo, qué actividades nos proponíamos para el curso, etc. Al final nos ayudaban a recoger la casa y regresábamos a Burgos en sus coches.

Qué pena que no haya fotos para visualizar todo el apoyo y la confianza que los padres pusieron en estos humildes monitores. Solo nos queda deciros a todos los padres GRACIAS con mayúscula.
Yolanda
[Nota de la Redacción: ... pero lo que sí que tenemos a nuestro alcance es un reportaje sobre el alcance de la póliza de seguros de la que nos hablaban Pablo y Elena]

lunes, 3 de octubre de 2011

LAS TRES JOTAS

LA OTRA "SEDE" DEL POST-GUAY

[Para acompañar la lectura de este artículo convendría que os abrierais una lata de cerveza... o algo por el estilo]

Para mí esto de remontarme 25 años atrás, de entrada, no me parece tan lejano. Pero a medida que tratas de desgranar los recuerdos de aquella época, que parece que fue ayer, te das cuenta de que todos se desmoronan. Así que no esperéis detalles -porque no me acuerdo- aunque sí sensaciones que, como los olores, no se olvidan.

Yo no pertenecí al grupo Post-Guay en sí, pero conviví con sus miembros en muchas de sus actividades. A fin de cuentas eran también las mías porque pronto se comprometieron con una labor parroquial integral, a la vez que reforzaban su fe y su compromiso personal.

Y, como para que la educación entre, la sangre es lo último, estos chicos y chicas, ahora hombres y mujeres hechos y derechos, buscaron en la diversión, el compañerismo, la amistad, el respeto y la complicidad de un medio, ¡qué digo de un medio!, de un ecosistema en el que se desarrollaron y encontraron el apoyo suficiente para hacer proyectos, bien juntos, bien por separado, coherentes a su espíritu y que aún hoy desarrollan.
1990 - Las Tres Jotas en plena actividad "revolucionaria"

Pero en los primeros tiempos, como digo, sobre todo se lo pasaban bien. Y aquí es donde aparece el tema que me han sugerido y que no es otro que el del papel que tuvo el bar de Las Tres Jotas en el contexto del Post-Guay. Puede parecer trivial o sonar a botellón, pero fue, en realidad, la otra "sede" donde comenzaron a gestarse los lazos más personales de amistad de nuestros protagonistas. En los salones parroquiales trabajábamos y en las Tres Jotas nos conocíamos más. Así había sido siempre, por lo menos desde que yo empecé con mi labor en la Parroquia de San Martín de Porres. Ya en ese mi primer domingo de catequesis ya vino Luis Ángel y me dijo: “¿vienes a tomar algo con nosotros?” Y claro, fui y repetí. Y ese mismo estilo de acogida ha caracterizado desde entonces a este grupo. El buen rollo y el respeto siempre se cultivó con los miembros que lo conformaban, con los que, poco a poco, se distanciaban y con las nuevas incorporaciones que pasaban a ser uno más del grupo desde el primer día.

Las Tres Jotas representa para mí, un territorio amigo en el que los amigos quedan, se divierten, bromean y se distienden. Pero también donde se interesan los unos por los otros, se echa de menos a alguno que no está y donde también se reflexiona sobre estrategias, dificultades y el futuro con más optimismo.
Diciembre de 1991 - Las Tres Jotas
Adela e Hilda dialogan con miembros y familiares del Post-guay.

Como recordareis, después de la Misa de catequesis íbamos en tropel a “tomar algo”. Se pedían las consumiciones y se pagaban generalmente con un bote donde cada uno ponía según sus posibilidades y, como eran tiempos de la peseta, nadie se arruinaba. Allí nos saludábamos todos y conversábamos sobre nuestras vidas. También se bromeaba. Recuerdo mucho a Casilda, y aquella temporada -que le duro unos dos o tres años -, y que le dio por contar chistes. Se sabía unos cien mil millones y te los iba contando uno a uno y por temas. Y se reía con todos y cada uno de ellos. Luego, estaba Javi, con su eterno: “Oye, he estado pensando y creo que podíamos hacer esto… o lo otro… o lo de más allá”. Incansable, de verdad. Los chicos no protestaban. Estaban deseando que les dieran caña, claramente. Se había juntado el hambre con las ganas de comer.

Y en este bar se han celebrado también, no sólo cumpleaños o Navidades, sino también reuniones para organizar programas de salidas o marchas, propuestas de nuevos proyectos parroquiales, ideas clave como el compromiso de vivir la Semana Santa en la parroquia o la valoración de actividades ya realizadas.

No estoy segura, pero casi hasta quiero poner como escenario las Tres Jotas, de la célebre aunque plagiada frase que pronuncio Begui tras, digamos, la salida forzosa de nuestra querida parroquia: “Si aquí no nos quieren no nos queda sino sacudir las suelas de nuestras sandalias e irnos”. Y allí estaba el Tres Jotas con sus puertas abiertas e Isabel dándonos refugio.

Y vuelta a empezar... aquí estamos 25 años después. Hasta pronto.

Cristina




ENTREVISTA A ISABEL, PROPIETARIA DE LAS TRES JOTAS
[Podéis leer la entrevista acompañándola con la versión en viva voz. Para ello, en el reproductor de la derecha, pinchad el corte nº 6. El sonido no es el mejor, debido a que se hizo en Las Tres Jotas, entre petición de vino y vino de la clientela]
Eres Isabel y eres la propietaria o la persona que regenta este establecimiento de las Tres Jotas. Es verdad ¿no?
-         
Oye, desde hace cuánto tiempo que diriges este establecimiento?
Rótulo del Bar Tres Jotas
Permanece en nuestra memoria como un icono
-          Desde 1992 por lo menos.
Buena memoria
-          Sí…. Vine porque se marchó un primo, que tenía enferma a su mejer. Marchó en malas circunstancias y vine a sustituirle. Y cuando vine, que venía muy desanimada, lo primero que me dijo es que erais un grupo de chicos muy majos. Que animabais y que dabais seguridad - no te lo pierdas – y que por las tardes animabais el bar.
Bueno… está bien que nos des esta mano de jabón, ¿eh?
-          Pero si es verdad, es verdad.
Yo no sé si será verdad, pero la verdad es que te gusta que te lo digan ¿no? Osea que ya habías oído hablar de nosotros antes de iniciar tu actividad aquí.
-          Sí, a través de Emiliano
Esto que te comentaba Emiliano, tú luego ¿lo pudiste comprobar? ¿Fue verdad? ¿No fue verdad? ¿Se ajustaba a lo que él decía o no?
-          Sí, a lo largo de tres años o cuatro. No sé cuánto. Hasta que os fuisteis al “otro barrio”… al otro barrio de Fátima o ¿dónde era?
Pues, sí, era por Gamonal, sí. Por el Gamonal nuevo. Por tanto, yo deduzco que tienes buenos recuerdos de aquella época. En concreto tú te acuerdas de algunas fechas extraordinarias, algunos momentos mejor que otros?
-          Ah sí¡, la Navidad. En la Navidad que os reuníais todos ahí atrás. Y yo me juntaba con vosotros. Por lo menos cuatro Navidades hubo buenas, buenas. Luego otra ya más mediana… Pero la Navidad no de Nochebuena, la Navidad de antes de Nochebuena. O por la mañana, por la tarde…
Sí, yo recuerdo que eran momentos de mucha actividad y había que preparar muchas cosas y uno de los buenos sitios para hacerlo de forma un poco más distendida era este. ¿Nos echaste de menos cuando dejamos el barrio?
-          ¡Ay, mucho¡ Pero no es que os echara de menos yo. Yo concretamente mucho… pero además todo el entorno. Y todo el que venía al bar decía ¿dónde está el grupo que animaba las tardes?... Aquel grupo desapareció. Y fueron casi tres generaciones.
Frontal de las Tres Jotas. Remodelado hace unos cuántos años.
Bueno, no tanto como desaparecer, sino que cambió de ubicación, de lugar… pero bueno, mira, de alguna manera todos continúan o en alguna labor seria o siguiendo la línea que se seguía en el grupo de reunirse, de mantener la relación entre ellos, de realizar actividades para muchas cosas. Eso lo vas a poder comprobar porque se van a hacer una serie de exposiciones en la parroquia, se van a colgar allí una serie de carteles y se va a poder ver qué es lo que se hacía y qué es lo que se hace hoy. Por eso te estoy diciendo ya que el 22 de octubre celebramos el 25 Aniversario del inicio de aquel grupo de chavales de la Parroquia San Martin de Porres. Por eso te pregunto: ¿Puedes dejarnos un mensaje de apoyo, de ánimo para ese 25 Aniversario, para ese 22 de octubre?
-          Ah, sí. Que sigáis con la misma actividad y sigáis con el mismo apoyo y que sigáis sin olvidaros de las Tres Jotas: que viene Casilda y pasa, viene Alfonso y pasa, viene no sé quién y pasa.
Pues mira, si es posible y si el horario nos lo permite, a ver si podemos acercarnos ese día unos cuántos, una vez que se finalicen algunas de las actividades programadas para San Martín de Porres, pues nos acercamos y nos Tomamos unas cañitas y recordamos un poco aquellos tiempos. ¿De acuerdo, Isabel?
-          ¡Vale!
Muy bien, y si es posible que esto aparezca en blog que estamos llevando a cabo, pues bien. Si no, lo transcribiremos a mano o como sea ¿de acuerdo?
-          ¡Vale!
Isabel - Tres Jotas

martes, 27 de septiembre de 2011

Haciendo Parroquia - I -

HACIENDO PARROQUIA... HACIENDO AMIGOS – I -

En el grupo Post-Guay descubrimos, entre otras cosas, que nosotros solos no éramos nada o casi nada, y lo que se nos pedía (Dios, nada menos) era hacer de la parroquia un lugar común y de amistad, de personas. En San Martín de Porres llevaban a cabo su actividad varios colectivos como el grupo scout Cucaña, los catequistas, la Cofradía, Comunidades Neocatecumenales, el Consejo Parroquial, etc... Y de una forma bastante natural, pero también con voluntad reflexionada, fuimos estrechando lazos y relaciones con algunos de ellos.

Os voy a ilustrar esta forma de actuar a través de dos breves relatos que tuvieron lugar hace mucho, mucho tiempo.

"Jamón, jamón"

“Una noche, más bien fresca que cálida, acompañábamos al numeroso grupo de personas que con buen humor y ruidosa alegría, se congregaba entorno a un palo “pingáo” en el solar anejo a la parroquia de San Martín de Porres. Era “el mayo”. El grupo Scout Cucaña celebraba su fiesta. Y en la noche del 30 de abril, como cada año, a eso de la media noche, pingaban el mayo. Éste era un árbol al que previamente limpio de ramas y pulido, le colocaban una bandera en la punta y un jamón en lo más alto. Y así, se hincaba en el suelo quedando perfectamente vertical. Por si eso fuera poco, bien untado de grasa el mástil relucía bajo la luz de la brillante luna que iluminaba los rostros de los parroquianos que acudían allí en masa como en ocasiones anteriores.

¿Es este el cura alegre
y dicharachero del que se habla?
Joviales, los asistentes disfrutaban de un estupendo chocolate calentito que los organizadores habían dispuesto para todos. A medida que se acababa el chocolate de los vasos, un cura alegre y fino en cuya dicharachera calva se reflejaba la luna, repartía un orujo de hierbas que ayudaba a afianzar la amistad y a sobrellevar el fresco que ganaba en fuerza al haberse atenuado el calor de la gran hoguera que acompañaba el encuentro.

Mientras la mayoría charlaba amistosamente algunos miraban el mayo tratando de ver cómo subir a lo alto y ganar así el premio alojado en las alturas: el jamón. Los del Post-Guay también miraban casi escudriñando la madera imaginado cómo superar la barrera de la “grasa consistente” que hacía imposible el ascenso. 

- ¡Este año lo conseguiremos!, dijo uno del grupo.

- Estoy segura de ello, contestó otra.

- No se, yo no lo veo tan claro. Este año lo han untado de grasa consistente en lugar de manteca o jabón y no hay manera de subir.

- Lo primero es dejar que otros lo intenten antes para que lo vayan limpiado pero con cuidado de que no lo cojan. Vamos, tengo una idea.

La estrategia del buzo azul y el yeso,
 desde aquel día, ha sido imitada prácticamente
en medio mundo. Hubo un problema de patentes.
Dirigiéndose al interior del local uno de ellos se vistió un buzo y llenó sus bolsillos de yeso, pensando que eso facilitaría el agarre al mayo. Nada, una vez tras otra resbalaba hasta el suelo, igual que lo hacían todos los que lo habían intentado antes.

Finalmente alguien del grupo sugirió una pícara idea. La circunstancia requería agudizar el ingenio ya que había pasado mucho tiempo desde el comienzo de la actividad y se corría el peligro de que la gente se fuera a su casa al considerar la proeza inalcanzable. Salieron todos los del Post Guay y colocándose tres en la base, seguidos de otros dos encima de ellos para que alguien ágil y de no mucho peso (Casilda) se encaramara más arriba, consiguieron finalmente el preciado jamón.

Los abucheos de algunos no amilanaron a quienes lucharon por conquistar el jamón, que con cuchillo en mano comenzaron a repartirle entre todos... porque de eso se trataba, de que todos participaran del premio y no solamente los que lo habían cogido.”



Arriba... abajo

Otro encuentro que se vivió con intensidad fue con los jóvenes de las Comunidades Neocatecumenales, a pesar de que teníamos puntos de vista muy distintos y muy poco en común. Quedar todos juntos, ir a dar una vuelta por ahí, juntarnos en una pequeña fiesta o guateque en alguna de nuestras casas (aprovechando la ausencia de padres), hicieron que creciera la amistad. Incluso hubo quien se echó novio y novia en este periodo.

Agosto de 1992 - Embalse de Ruesga en Cervera del Pisuerga
Amistad, Agua y sol
Recuerdo que organizamos juntos una acampada en el embalse de Ruesga de Cervera del Pisuerga, Palencia. El grupo numeroso que llegó primero al embalse decidió montar las tiendas en una zona de acampada libre. Pero cuando llegó más tarde Javi, junto con otros, tuvimos que levantarlas y trasladarnos a otra zona de acampada, hoy prohibida, en el pueblo de Vidrieros. Si el objetivo era la ascensión al Curavacas (2.520 m.), lo lógico era acampar cerca para poder comenzar la subida cuanto antes.

Pradera del Curavacas. Javi reza para que suban todos.
No le hicieron ni caso
A la mañana siguiente comenzamos la ascensión. Un día precioso por su claridad y peligroso por el calor. Cuando alcanzamos la pradería situada a unos 35 ó 40 minutos del comienzo de la ruta, los jóvenes de comunidades, extasiados ante la belleza del lugar, decidieron permanecer allí, sin dar un paso más. Y tuvimos que ascender nosotros solos, junto con algunos amigos que nos acompañaban. La ascensión no estuvo exenta de peripecias para algunos (desvanecimientos, agotamiento, vértigos...). Pero también de hercúleas demostraciones de resistencia y fuerza por parte de otros que aparecían y desaparecían entre las rocas como si fueran auténticos bucardos. Coronamos la cima, disfrutamos de las impresionantes vistas y regresamos en búsqueda de los que prefirieron contemplar el paisaje desde abajo. Todos tan amigos. 

Brindis en la cima del Curavacas.
Algunos Post-Guays y amigos.
Teníamos voluntad de hacer Comunidad Parroquial y pusimos empeño en ello, era algo que Dios nos pedía. No recuerdo en qué momento o cuál fue la causa de que la relación se desdibujara, pero con lo que deseo quedarme es con la experiencia de que si hay voluntad de acercamiento y Dios está por medio, el acercamiento se produce y la amistad  finalmente llega.


Francisco (Poter para los viejos amigos)