TABLÓN DE ANUNCIOS

HOY, FESTIVIDAD DE SAN PEDRO (¿OS SUENA?) VOLVEMOS A LA CARGA. HAN PASADO 6 MESES LARGOS Y NOS HAN TENIDO QUE "PINCHAR" PARA METER UN ARTÍCULO MÁS. NO ES QUE NO QUERAMOS... ES QUE LA VIDA NOS ENVUELVE Y NO NOS DA TREGUA.

PERO ESTAMOS AQUÍ Y AQUÍ SEGUIREMOS.. Y DE VEZ EN CUANDO APARECEREMOS EN VUESTRA VIDA CON UNA HISTORIA DEL PASADO, DEL PRESENTE O UNA PROPUESTA PARA EL FUTURO. CASI TODO ES LO MISMO... AUNQUE NO LO PAREZCA.

TODO LO QUE APARECE EN ESTE BLOG HA SIDO VIDA Y HA TENIDO SU TRANSCENDENCIA... AUNQUE TAMPOCO LO PAREZCA.

lunes, 29 de agosto de 2011

Cornejo - Verano de 1985

CORNEJO - VERANO DE 1985:
UN FÓSIL EN LA PREHISTORIA DEL POST-GUAY

En la entrada anterior dimos como fecha válida del inicio oficial del Grupo Post-Guay, el 4-10-86. Ese día se tuvo el primer encuentro entre todos aquellos que, una vez confirmados, deseaban continuar juntos.


Sin embargo, antes de esa fecha ya se habían llevado a cabo actividades de todo tipo: salidas al campo, marchas, meriendas, festivales, oraciones, canciones... Todo ello fue el humus que permitió que la planta PG germinase.
Hoy vamos a recordar brevemente una pequeña aventura de la que sólo unos pocos fuisteis protagonistas, pero que os puede entretener a los demás. Otro día vendrán más.
No sé cómo pero hace 26 años, en el verano de 1985, cuando vosotros teníais 12, 13 ó 14, organizamos una acampada en Cornejo. La iniciativa y el mérito se lo debemos a Luis Ángel (aquel seminarista y catequista de confirmación que dirigía la misa de niños desde el ambón del altar siempre con un boli en la mano para llevar el ritmo de las canciones).  Fue él quien se empeñó en ello y quien organizó todo. De alguna manera era un complemento para los grupos de confirmación de la Parroquia de San Martín de Porres.

No nos juntamos muchos pero fueron unos días de agosto estupendos.


Sombreado puente rústico cerca de nuestra acampada.
¿Alguién puede recordarnos todos los nombres?


Acampamos en varias tiendas cerca de un río-arroyo en tierras de Cornejo, aunque nuestros pasos se dirigieron más a Quisicedo. La razón era sencilla: Luis Ángel pasaba allí parte de los veranos, junto con otros seminaristas, haciendo labores de retén contra incendios en la zona. Esta era una manera que tenían de sacarse unas pesetas. Como él conocía a mucha gente en esos pueblos le fue fácil obtener permisos de acampada y nos facilitó la acogida de los lugareños.
Asimismo, Luis Ángel se rodeó de algunos amigos para que ejercieran de monitores o responsables. No puedo recordar sus nombres: tan sólo a Javi Cubillo. La cocinera era... ¿de la milicia? ¿Se llamaba Belén o Ana? El otro adulto creo que era un seminarista. Y ya sólo falto yo, que por tirar las fotos, suelo salir en pocas.

Foto tomada poco antes de comer.
¿Alguién nos puede decir quién era el amo del balón?

De vosotros adivino unos cuantos nombres: Covi, Mercedes, Maite, Pablo y Julio Vara, Alberto Blanco... ¿Gustavo? El resto añadidlos vosotros en los comentarios a esta entrada.
Recuerdo que hubo alguna marcha, mucho fútbol y también una chocolatada en Quisicedo.
Recuerdo también que, aunque vosotros no os enteraseis, anduvimos perdidos algún tiempo. Y esto de perderse será la tónica general en todas y cada una de las rutas-marchas que siguieron en los años posteriores.

Foto tomada después de comer y de haber estado perdidos unos cuantos kilómetros

El espíritu que se vivió esos días fue de compañerismo y de colaboración. Todos participaron en todo. Las labores rotaban de un día para otro y no hubo problemas de “escaqueo”.

Aunque no os lo creáis, también hubo algunos desajustes verbales y de comportamiento. Pero eso es mejor dejarlo para el 50 aniversario.

Recuerdo que el chaval pequeño de azul era el dueño del único balón que teníamos. Se había encargado de llevarlo a la acampada. Pero un día se mosqueó, abrazó el balón y dijo:

-          “...¡pues... ahora no os lo dejo!”
 
Y no hubo manera de quitársele, ni por las buenas, ni por las malas. Y nos jod... la tarde.

Además, algunos para ir “al baño” seguían un protocolo muy estricto de permisos y cuando regresaban daban cuenta al detalle del resultado obtenido. El diálogo habitual solía ser este:

-       ¡Perdona monitor!
   -       ¿eeeh?
   -       ¿Puedo ir a cagar?
   -       ¿Quéeee?
   -       ¿Qué si puedo ir a cagar?
   -       ¡¡¡ Y a mí que me cuentas !!!



La mirada de sorpresa entre los responsables se mezclaba con la risa... pero había que disimular para no ofender.

En definitiva esos fueron unos días que han estado enterrados en el baúl de los recuerdos y que ahora nos hemos atrevido a desempolvar. Podríamos llamarlos “Prehistoria del Post-Guay”.

Visión frontal del grupo.
Hay algunas diferencias con la primera foto


Estamos seguros que algunos de estos fósiles les tienen que encantar a vuestros hijos... porque papá y mamá también fueron pequeños una vez.


Os pedimos que comentéis y… si es posible (que sabemos que lo es) poned el nombre. A estas alturas de la vida ¿no hemos perdido todavía la vergüenza?
Soy Javi... eso creo.
Ya ni me acuerdo

Por esta razón intentaremos firmar todos los artículos... y empezaré yo con foto incluida.

3 comentarios:

  1. Hola, soy Marta Allende y aunque no estoy en la Pre-historia del Post-Guay,me encanta ver los orígenes del grupo. La verdad es que cuando uno se ve en fotos de hace 25 años lo primero que dice es: estoy mejor ahora, o por lo menos más interesante que entonces. En algunos casos puede que sea verdad, en otros es un autoengaño. Quizás no importe tanto eso como lo que no se ve, pero se intuye en las fotos: la ilusión, la energía, el optimismo, las ganas de comerse el mundo y cambiarlo de arriba a abajo que se tiene a la edad en que empezamos el Post-guay. ¿Seguimos con esa disposición? Algunos seguro que sí y otros quizás no. Espero que este encuentro sea también un momento de volvernos a nosotros mismos a hace 25 años y ver si estamos peor o si estamos incluso más interesantes que antes, ¡Animo!

    ResponderEliminar
  2. Hola , somos Carlos y Piluca, ¿que tal todos?. El dueño del balón es Curro Azpeleta

    ResponderEliminar
  3. Dios mío, soy prehistórico...

    ResponderEliminar