| 1991 - Este fue el cartel anunciador de la oración de las 7:15 |
Ernesto: No sé si alguien se acordará de aquella oración en la parroquia. No sé si se acordarán de cómo surgió. Lo que sí sé es que durante el tiempo que duró, la parroquia tenía una pequeña afluencia de personas que o bien entraban a trabajar temprano o bien salían de sus trabajos y todos ellos, junto con nosotros, compartían un ratito de oración y un saludo a Dios todos los días, incluidos los sábados.
Javi, Casilda, y otros: Podemos asegurar que todavía hoy hay personas, ajenas a nuestra historia, que se acuerdan con claridad de aquella oración. Como anécdota te podemos contar que hasta hace sólo un par de años, el tema de la oración de la mañana de San Martín aparecía hasta debajo del secador de alguna peluquería en las conversaciones entre clientas, puesto que algunas eran asiduas a la misma.
También nos acordamos perfectamente de cómo surgió. Fue una propuesta de Vicente Morales (Brotes de Olivo – Pueblo de Dios) durante la semana que pasaron en la Parroquia de San Martín, intentando transformar nuestros corazones duros como el pedernal en espacios abiertos a la Palabra de Dios. En concreto esta oración nació el 29 de Octubre de 1991… a las 7:00 A.M. Era una buena manera de comenzar el día ablandando el corazón.
| Ejemplo de sencilla oración preparada por Miguel para las 7:15 A.M. |
Después de esa semana compartiendo la vida con la Comunidad de Pueblo de Dios, decidimos continuar con la oración… a las 7:15 hasta las 8:00 A.M. Y así lo hicimos durante algún tiempo (cerca de un año). Nuestra intención era mantenerla mientras hubiera personas que participaran de la misma. Hemos de reconocer que siempre hubo gente agradecida con la apertura de la parroquia a esas tempranas horas para rezar antes de comenzar la jornada de trabajo o para terminarla. La cuestión es que la gente siguió siendo fiel a esos madrugones, en concreto un grupo de trabajadoras de telefónica que tenían las oficinas en Reyes Católicos.
Mención especial merecen algunas madres o padres de miembros del Post-Guay que se mantuvieron fieles a este rato de oración mientras duró. Hablamos, entre otros de Elena, madre de Begui y Piluca, que tan cerca estuvo siempre de nosotros.
Ernesto: Madrugar a las 06:30 o antes para ir a la iglesia tenía mérito. Había días de nevadas que no faltó la puerta abierta a las 07:00, eso me suponía madrugar más para poder llegar a tiempo desde Gamonal a la parroquia o "parra" como le gustaba decir a Alfonso.
Una de las personas que solía frecuentar la oración matutina nos bautizó con el nombre de “los frescos del barrio”, pues la parroquia estaba abierta A LAS 07:00 horas, y nunca importó la climatología.
Recuerdo también que salimos en un recorte de prensa de una persona anónima que mandó una nota al Diario de Burgos en aquellas fechas.
| Ernesto - El Guardián de las Llaves |
No estaría mal que algunos asiduos a este blog contaran sus experiencias relacionadas con esas horas tempranas, las nevadas y los madrugones de regalo. Esperaremos…
No podemos olvidar que esta oración adquirió cierta entidad y estructura. Cada mañana se entregaba un guión diferente en una cuartilla. Muchas veces era Franky quien lo preparaba, pero también pasaron por el aro de la preparación casi todos. Por la información que disponemos todavía hoy, solía ser cosa de reparto por semanas. Con el paso de los meses se creyó conveniente que, aparte de los textos de la oración, en la hoja que se entregaba, aparecieran informaciones sobre conferencias, charlas, actos, solidaridades, que iban a tener lugar en Burgos (no sólo en la parroquia). Eso sí que era expansión… el chip funcionando desde las primeras horas del día. Prueba de la importancia que adquirió la tenemos en el pequeño cancionero que se elaboró expresamente para ese rato bajo el nombre de “Cantos de Cada Mañana”.
| Informaciones de contenido social que acompañaban diariamente la oración |
Ernesto: Desgraciadamente la oración dejó de tener continuidad en el momento que el Post-Guay tuvo que marcharse a otra parroquia, se mantuvo por mi parte la iglesia abierta durante una semana pero ya no cuajaba y desistí.
Yoli, Javi y Casilda: Efectivamente, no era cuestión de dejar San Martín de Porres durante el día y seguir acudiendo a orar allí de madrugada. Nosotros habíamos puesto en funcionamiento tiempo atrás algunos momentos de oración para el grupo, más o menos fijos, durante la semana. Y durante un tiempo, en beneficio de la Parroquia de San Martín, no nos importó compaginarla con la oración de la mañana. Pero una vez fuera de la parroquia se instituyó la “Oración de los Martes”, … pero esto es otra historia… que hoy, veintitantos años después, todavía perdura. Algún día le dedicaremos una entrada en este Blog.
no me extraña que todavía se acuerden de vosotros en el barrio, vuestro fervor, ánimo y ganas de compartir tienen que ser muy difíciles de olvidar.
ResponderEliminarBuena idea "Frescos del barrio".
Seguro que todos se acuerdan de distintas anécdotas y vivencias de esos madrugones compartidos
Vemos, Sonia, que has hecho la tarea del día. Pero ya sabes, cada día un comentario.
EliminarEnhorabuena por el artículo y por lo que en él se narra, yo ya no vivía en Burgos cuando se realizaba la oración. Tiene mérito.
ResponderEliminarPablo
¡SANTO DIOS,que locura! Cada vez que lo pienso me asombro. Y lo he vuelto a recordar al releer este articulo casi 10 años después de publicado.
ResponderEliminarLa oración de la mañana fue un compromiso parroquial. Lanzado por Brotes de Olivo y sustentado por el grupo postguay y allegados. A mí me costaban muchos aquellos madrugones. Menos mal que entre Javi y yo nos apoyabamos en aquel esfuerzo. No importaba que nevara ( en aquellos tiempos nevaba más). No importaba que pusieramos el despertador mal y nos presentaramos una hora antes a la puerta de la iglesia. Cumplíamos. Aunque el madrugón era de los que te dejan mal humor, el tiempo de oración atemperaba el espiritu. Aunque se dieran algunas cabezadas. Era otra forma de empezar al día. No como ahora que te levantas de la cama todo acelerado y sigues así todo el día.