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HOY, FESTIVIDAD DE SAN PEDRO (¿OS SUENA?) VOLVEMOS A LA CARGA. HAN PASADO 6 MESES LARGOS Y NOS HAN TENIDO QUE "PINCHAR" PARA METER UN ARTÍCULO MÁS. NO ES QUE NO QUERAMOS... ES QUE LA VIDA NOS ENVUELVE Y NO NOS DA TREGUA.

PERO ESTAMOS AQUÍ Y AQUÍ SEGUIREMOS.. Y DE VEZ EN CUANDO APARECEREMOS EN VUESTRA VIDA CON UNA HISTORIA DEL PASADO, DEL PRESENTE O UNA PROPUESTA PARA EL FUTURO. CASI TODO ES LO MISMO... AUNQUE NO LO PAREZCA.

TODO LO QUE APARECE EN ESTE BLOG HA SIDO VIDA Y HA TENIDO SU TRANSCENDENCIA... AUNQUE TAMPOCO LO PAREZCA.

viernes, 27 de abril de 2012

Tolbaños de Arriba 86 y 87 - I -


En esta nueva entrada nos detendremos en las convivencias de Tolbaños de Arriba (dos años consecutivos) y que sirvieron de referencia para el funcionamiento de las posteriores. Los días siguientes a la Semana Santa del año 1986 y 1987, fueron auténticos hitos en nuestra historia.
Foto aérea de Tolbaños de Arriba y sus alrededores.
Algunos espacios en los que se desenvolvían nuestras actividades.
Antes de nada tenemos que confesar que ha sido muy difícil separar completamente la una de la otra. Las confundimos y posiblemente mezclemos algunas cosas.
De manera curiosa, Casilda alude a la austeridad como una de las causas de este monumental lío. ”Una manera de de hacer esa separación de convivencias es… mirar las fotos y separar convivencias por la ropa que llevábamos. Pues no, nos hemos encontrado con que durante un montón de años todos llevábamos la misma ropa a las convivencias. Yo particularmente tenía un “uniforme de convivencias” que utilizaba única y exclusivamente para trepar por el monte.”
Marzo 86 - Una isla en un océano de nieve y niebla. Sobre todo hambre.
Caras hasta ahora inadvertidas y casi olvidadas. En definitiva una reliquia que conviene conservar
De la convivencia del 86 sí que sabemos algunas cosas. Sabemos que tuvo lugar poco antes de la Confirmación. A Luis Ángel le quedaban sólo unos meses para ordenarse sacerdote, pero todavía estaba con nosotros en San Martín de Porres como catequista. Sabemos que el tiempo no fue demasiado apacible, con muchos momentos de lluvia, lo cual nos obligó a pasar largos ratos en El Toril (una especie de “mesón” comunitario para el pueblo) y que a nosotros nos vino de perlas para nuestras actividades. Los monitores fuimos básicamente los catequistas (Luis Ángel, Maite Valdivieso, Maite del Pino, Evelio, Josemi, Javi). Acudieron bastantes chavales (en una de las dos fotos de que disponemos podemos contar hasta 28). Observamos que “las mayores” no se habían incorporado todavía al grupo ya que no aparecen en las fotos. Sabemos que la guitarra de Javi no faltó y empezaba a ser fundamental.  “La casa del cura” fue nuestro hogar, la esterilla y el saco nuestro viscolátex… Algunos nos han contado que intentamos una ascensión a no sé dónde, pero la nieve y la niebla nos lo impidieron. Eso sí que lo podemos ver en la foto. Parece que ese lugar fue el único islote en la nieve que nos permitió comer sin mojarnos. Todos estábamos “arriados” como ovejas. Vemos a Maite repartir bocadillos. Y si miramos con detalle, distinguimos caras poco habituales en este blog. Eran nuestros primeros rostros, el primer rostro del Post-Guay.
Sin embargo, no podemos relatar anécdota alguna. Queda en vuestras manos esta labor.
En esas mismas fechas, ya en el 87, repetimos la experiencia. Sin embargo, algo había cambiado. Ya estabais en el Post-Guay y no en un grupo de Confirmación. Se incorporaron a la convivencia “las mayores”. Luis Ángel ya no estaba con nosotros, aunque ejercía, precisamente, su sacerdocio en la zona de Tolbaños. Por lo tanto, le tocó a Javi buscar “personal responsable” para acompañarle en esa aventura. Echó mano de algunos de vuestros antiguos catequistas, incombustibles ellos, (Josemi, Evelio) y a otros que, sin ser nuevos, no habían tenido demasiada relación con vosotros (Casilda, Florentino, Cristina Lozano). Y como expandir el compromiso era bueno, una noche de sábado en plenas Llanas y por casualidad enredamos a Yoli, Viki (también catequistas) y a su amiga Susana. Con estas adquisiciones y otros fichajes como Luci (hermana de Florentino) teníamos garantizadas el cocido para esos días.
En la preparación se contó con el beneplácito de los padres. Una carta introductoria y una reunión previa fueron el pistoletazo de salida. No hemos podido resistirnos a la publicación completa de la carta. Creemos que es un documento extraordinario que merece la pena conservar en la historia personal de cada uno.
Si os fijáis, al final de la carta se detecta una cierta preocupación por los estudios de los chicos. Pues bien, esta situación, difícil para los padres, dio lugar a los tiempos de estudio en las convivencias. Casilda lo cuenta así:
“En Tolbaños inauguramos las convivencias-estudio, en una reunión con los padres cuando presentábamos la próxima convivencia algunos hicieron mención a la cercanía de los exámenes y veían un problema que sus hijos asistieran a la convivencia por la pérdida de horas de estudio… SOLUCIÓN, ¿Y si se establecían horas de estudio durante la convivencia? Dicho y hecho, y lo más bonito de todo fue ver como entre ellos mismos se organizaron para hacer de profes unos de otros. Por aquella época los monitores compaginábamos estudio y trabajo, así que allí estábamos nosotros también con nuestros apuntes clavando codos.”
Facsímil - Apuntes de Javi de aquellos tiempos
Existen pruebas de que el estudio entró en el programa. Lo vemos en algunos apuntes de Javi referentes a Tolbaños. Algo que se repetiría en otras convivencias como la de Palazuelos, etc. Es curioso que esta originalidad de buenísimos resultados, se perdiera.
En estas convivencias, recuerda también Casilda, “hubo un hecho dominante: en todas ellas… NOS PERDIMOS en algún momento o al menos nos desorientamos un poco”. Yo, Javi, lo corroboro. Y, más de una vez, nos vimos en un verdadero aprieto. Pero como en esta entrada no nos detendremos en el anecdotario, las aventuras las dejamos para el siguiente.
Facsímil de apuntes de Javi: Actividades programadas
Las actividades llevadas a cabo eran variadas. Las programábamos “de aquella manera”, pero solían salir bien gracias al espíritu que reinaba entonces. Echando mano del recorte que ofrecemos puedo acordarme de casi todas ellas:
La ruta a las lagunas la realizamos al día siguiente de llegar, 23 de abril. Lo decidimos hacer así porque convenía cansar al personal para intentar respetar al máximo la noche, o al menos, parte de esta. En esta ocasión nos acompañó un buen tramo un guarda forestal. Nos hizo ascender por un cortafuegos interminable y vertical. No es extraño que al final del mismo, los chavales se lanzaran a beber agua en cualquier charco, como indican las fotos que todavía conservamos.

Coronando las estribaciones de La Campiña. La Laguna Negra a la Izquierda. La Laguna Larga al fondo.
Es el grupo que acertó en el camino de bajada a La Laguna de la Cascada

Cuando coronamos la cima el paisaje de ensueño nos hizo olvidar todos los males. Pero unos habían llegado antes y antes descendieron hacia la Laguna de La Cascada por el camino correcto. El resto, guiados por “expertos” recorrieron la Laguna Negra, la Laguna Larga, la Laguna Corta y se lanzaron peligrosamente hacia la Laguna de la Cascada. Una brecha en la frente y un esguince de tobillo fueron nuestro billete de vuelta a casa.
Un error de "los guías" oblígó a triplicar el esfuerzo y riesgo de unos cuántos
El día 24 por la tarde hicimos una visita a Luis Ángel en Huerta de Arriba. Recuerdo aquel “paseo”, cuesta arriba y cuesta abajo, como uno de los momentos más agradecidos de mi paso por el grupo Post-Guay. Nunca ví tanta alegría y fraternidad junta. Y por si fuera poco, en el collado que separa ambos términos municipales, compartimos la pradería y la libertad con unos cuántos caballos semisalvajes. ¡Lástima de calidad de diapositivas!
Camino hacia Huerta de Arriba para visitar a Luis Ángel. Literalmente, una piña humana.
No puedo recordar si hubo partidos de fútbol entre chicos y chicas pero sí me acuerdo de que el campo estaba a 1.344 metros de nuestra casa, que solía haber algún que otro follón durante el juego, que el tiempo siempre nos acompañó y que siempre hacíamos una parada en un puente precioso que estaba por allí cerca.
Puente rústico entre Tolbaños de Abajo y Tolbaños de Arriba, lugar obligado de paso al campo de fútbol
No podemos olvidarnos de El Toril. De nuevo, Casilda, al hablarnos del lujo de la casa que habitábamos, nos describe este emblemático lugar: “La casa de Tolbaños era un desastre…., como casi todas las casas en las que nos alojamos a lo largo de los años, pero el pueblo tenía un espacio comunitario “El Toril” que nos prestaba y que nosotros hacíamos servir de sala de reuniones, de comedor, de sala de estudio y hasta de discoteca. El día que tocaba sopa para comer o cenar teníamos que atravesar un buen trecho con la cazuela desde la casa al “Toril” a buen paso para que no se quedara fría”.
En la actualidad, la propiedad de la casa que nos acogió es privada. Nosotros fuimos los últimos moradores públicos (“okupas”). Sin embargo, El Toril de Tolbaños de Arriba se ha convertido en un Centro de Interpretación de la Naturaleza como parte de un Edificio de Usos Múltiples (¿Qué otra cosa era entonces?). A nosotros no se nos olvidará nunca los ratos que allí pasamos haciendo realidad lo que luego se hizo denominación.
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Foto de familia en El Toril. Espacio de Usos Múltiples ayer y hoy.
¡Cómo se agradecen estas fotos!
Además de los acontecimientos anteriores hay otras muchas cosas de las que nos acordamos. Se profundizó en algunos temas, algunos programados y otros surgidos al ritmo de la vida misma de esos días. El sol reinó durante los cuatro o cinco días. La risa de Silvia batió todos los records por su expresividad y por su permanencia (por cierto, así aparece en la única foto de la que disponemos en toda nuestra historia). Las canciones para la Misa del domingo fueron cosa nuestra. Las noches fueron largas en El Toril y en nuestra casa. Los amaneceres trajeron sorpresas constantes… buenas para algunos y malas para otros. Algunas amistades se fraguaron allí y duraron años y años…
Como podéis ver quedan muchas cosas por contar y esperamos que lo hagáis vosotros. Por nuestra parte introduciremos en breve una nueva entrada, un Tolbaños II, que recogerá aquellas anécdotas que seguro que conocéis, aunque las tengáis escondidas en la memoria. En esta nueva entrada publicaremos un amplio reportaje fotográfico comentado para que paséis un rato agradable y refresquéis la memoria. Hasta entonces, disfrutad con estos recuerdos.


Javi y Casilda

1 comentario:

  1. Buen artículo, extenso y detallado, me gusta la mención a las horas de estudio y al miedo a la prohibición a asistir por los suspensos, tampoco está mal el mapa con el pequeño despiste en la ruta. Respecto a las fotos,mare de deu, cómo pasa el tiempo...

    Pablo

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